lunes, septiembre 29, 2014

50 años de Mafalda


Hoy hace 50 años se publicó la primera historieta de Mafalda. El 29 de septiembre de 1964, en la revista argentina Primera Plana, se publicaron los primeros dibujos de este genial personaje. El primer objetivo de Quino en ese momento era publicitar una línea de electrodomésticos de nombre Mansfield, lanzada por la firma Siam Di Tella, por encargo de una agencia publicitaria.

El objetivo inicial quedó olvidado rápidamente. El 9 de marzo de 1965, las tiras cómicas de Mafalda pasaron al periódico El Mundo, donde Quino, entonces de 32 años, publicó casi ininterrumpidamente seis tiras por semana, entre 1964 y 1973.


El aniversario 50 se ha celebrado por todo lo alto en Argentina, donde la Biblioteca Nacional y otras instituciones han organizado exposiciones. Quino recibirá este año el Premio Principe de Asturias, por la contribución que ha hecho Mafalda a la cultura, destacando el jurado que "los lúcidos mensajes de 'Quino', siguen vigentes por haber combinado con sabiduría la simplicidad en el trazo del dibujo con la profundidad de su pensamiento" y ha valorado "el enorme valor educativo" de su obra.


Mi relación con Mafalda se inició leyendo su historieta en el periódico El Tiempo de Bogotá y luego comprando los 10 libros que editó en Argentina Ediciones de la Flor en los años 70s, republicados en Colombia por La Oveja Negra. Compré igualmente Todo Mafalda, que guardo como un tesoro en mi biblioteca. En su momento, compré los VHS con varias de sus tiras llevadas a la televisión por TVE. Estoy que compro una edición de lujo de aquellos 10 libros originales, que está a la venta en la Librería Nacional de Bogotá. Tengo un enorme respeto por su mensaje, que sigue siendo tan trascendente como en aquellos años 60s y 70s.


Por eso mismo, he adelantado una solitaria lucha en Facebook contra la utilización descarada de la imagen de Mafalda para todo tipo de estupideces, en un total irrespeto por Quino y por el personaje. A Mafalda la usan desde promocionar la venta de carteras y zapatos hasta ponerla a decir insípidos mensajes espirituales, de los que la verdadera Mafalda se reiría a carcajadas.


Ojalá este aniversario y el premio Principe de Asturias sirvan para recuperar la obra y dar a conocer la realidad de este personaje a las nuevas generaciones, que hoy deben creer que Mafalda era una tonta niña dedicada a hablar de la recuperación de novios perdidos, la venta de zapatos y otras bobadas. !Feliz cumpleaños, Mafalda!

De ñapa les dejo este buen artículo sobre el aniversario en La Nación de Buenos Aires:

Artículo 50 años 




domingo, septiembre 28, 2014

Milanesa de ternera desde 1968

Hoy domingo en la tarde decidimos quedarnos en la casa y usar el buen servicio a domicilio de Di Luca, probablemente la mejor opción para comer buena comida italiana en casa en Bogotá. Yo miro y miro la carta, llena de buenas opciones, pero no resisto la tentación de pedir una milanesa de ternera, acompañada de pasta Alfredo. Cuanto estamos comiendo, me pregunta mi hija porqué siempre termino pidiendo la misma cosa cada vez que comemos de Di Luca. Aquí le cuento a ella y a mis lectores la historia de mi veneración por ese sencillo plato.

El 14 de enero de 1968 salimos muy temprano de Ibagué mi papá y yo, hacia la ciudad de Manizales. Yo tenía 10 años, casi 11 y estaba muy emocionado pues iba a hacer un programa de grandes con mi papá. Esa tarde se cerraba la Feria de Manizales con una muy buena corrida, con 6 toreros encabezados por Manuel Benitez, el famoso Cordobés. El viaje iba a ser pesado, pues eran 4 horas por carretera, incluyendo la famosa subida a La Línea. El plan era salir temprano, comer algo en el camino, aguantar para almorzar en Manizales, ir a la corrida y volver a Ibagué hacia la medianoche.

La corrida fue de lujo. 6 toros de Aguas Vivas para Julio Aparicio, Pepe Cáceres, Vázquez II, El Cordobés, Paquirri y Pedrín Benjumea. El tolimense Pepe Cáceres corto 2 orejas y Paquirri otras dos. El Cordobés hizo una muy buena faena, pero falló a la hora de matar. Yo no entendía mucho del tema, pero compartí la emoción de mi papá por la espectacular faena de Pepe Cáceres, la mejor de la Feria de Manizales de aquel año. 


Lo que más recuerdo de ese viaje, sin embargo, no tiene nada que ver con los toros, sino con la comida. A la hora del almuerzo, en uno de los mejores hoteles de Manizales, mi papá pidió dos milanesas de ternera, plato que no se conocía en Ibagué, o por lo menos yo nunca había probado. Quedé impresionado por el sabor de aquel platillo. Hasta hoy, siempre que veo en un menú de un restaurante una milanesa, mi memoria hace click y recuerda: viaje a Manizales con mi papá -almuerzo en el hotel - Pepe Cáceres - El Cordobés - pasodobles. Siempre me gana el recuerdo y termino pidiendo lo mismo.

La milanesa napolitana, tal como la conocemos hoy en día, no es un plato italiano. Su origen fue en un restaurante de Buenos Aires de la década de los 40s, llamado Napoli,  con dueños italianos. Se volvió un clásico en Argentina, donde se acompaña tradicionalmente con papás a la francesa. El 80% de los hogares argentinos comen milanesa de ternera una vez a la semana, por encima de los bifes y los churrascos, que llegan al 66%. 


Aquí en Bogotá yo la pido en Di Luca o en El Boliche, buen restaurante dedicado exclusivamente a vender milanesas. Su famosa combinación de media milanesa y media pasta es buenísima. Muchos años fui hasta La Macarena a buscar sus milanesas, afortunadamente hace algunos años abrieron sucursal en la 69 con 10, donde voy cada vez que siento añoranza de este buen plato.


Mi papá me dejó muy buenas enseñanzas y muy buenos recuerdos. Este de enero de 1968 me ha perseguido toda la vida, para mi buena fortuna.

miércoles, septiembre 24, 2014

31 años y contando

El viernes 12 de marzo de 1982 fue uno de los días más especiales e importantes de mi vida, aunque en ese momento parecía un día más. Habíamos sido convocados alrededor de 20 personas al Banco del Comercio, para informarnos que estábamos admitidos al Curso de Análisis de Crédito y Técnicas Bancarias, un exigente curso de postgrado organizado por el Chase Manhattan Bank para formar ejecutivos bancarios. 

A la salida, nos reunimos en la calle 13 con octava un grupo de los nuevos estudiantes, a comentar la buena noticia y a felicitarnos por haber terminado el proceso, donde habían sido descabezados alrededor de 400 aspirantes. Todos estábamos felices, menos una niña que nos dijo con toda seguridad que iba a pensar si ingresaba al curso. Ella tenía otras dos ofertas de trabajo y se iba a tomar el fin de semana para saber que iba a hacer. Me pareció un poco antipática su actitud. Me dije a mi mismo que ojalá decidiera tomar una de sus otras opciones.

Aquella niña de las tres ofertas de trabajo, la antipática que no sabía si iba a entrar a ese curso tan atractivo, es la mujer que me ha acompañado durante 32 años, 31 de ellos en un feliz matrimonio. Liliana Albornoz lo pensó durante ese fin de semana y entró al curso del Banco del Comercio el lunes 15 de marzo de 1982. Inteligente, segura de si misma, simpática, se convirtió en la numero 1 del curso muy fácilmente. Yo, que siempre he sido un buen matemático y buen estudiante, estaba de segundo y trataba de recortarle terreno, pero era muy difícil seguirle los pasos. 


Liliana no tenía inconveniente en hacer siesta a la hora del almuerzo: se tiraba al piso, ponía 2 ó 3 libros como almohada y dormía su buena media hora. Esa capacidad de dormir en cualquier circunstancia la sigue teniendo 32 años después. Abierta y amigable, era capaz de convocar a una fiesta en su casa a todo el curso, llevar 6 ó 7 personas en su carro hacia el norte de Bogotá, llevarse a todo el curso y varios profesores a un paseo gigantesco a su finca en los llanos. Todo un terremoto. Yo la veía de lejos, no me interesaba mucho, pues estaba de novio, en una relación que ya llevaba 4 años. Pero Liliana no pasaba inadvertida.

1982 fue un año de muchos acontecimientos que he contado en este blog. En mayo de 1982 ganó Belisario las elecciones, en junio se jugó la Copa Mundo en España, mientras se peleaba la Guerra de las Malvinas en Argentina. En agosto asistí a la posesión de Belisario, que también he comentado en este blog. El estudio era aterradoramente exigente, lo que motivó que nos concentráramos cada vez en el grupo de los 20 estudiantes, dejando de lado novias y amigas. Mi relación de muchos años se dañó en esos meses. Es muy cierto el dicho de que la novia del estudiante no es la esposa del profesional.

En algún momento de agosto y septiembre comencé a mirar con otros ojos a Liliana. Teníamos un grupo de 5 ó 6 amigos que almorzábamos todos los días y que frecuentemente estudiábamos juntos. Un día, no se porqué, le regalé el último disco de Roberto Carlos "Cama y Mesa". Conversábamos mucho después de almuerzo, a tal punto que Liliana sacrificaba 10 minutos de su siesta para estar conmigo. La invité a cine, al Teatro Almirante en la 85 abajo de la 15. Allí, a finales de septiembre de 1982, le cogí la mano y al final de la película nos dimos un beso. Han pasado 32 años desde aquella noche y todavía lo recuerdo con emoción.


Nos enamoramos locamente. El resto del curso estuvimos muy juntos y cada vez nos necesitábamos más. Ibamos a mi apartamento en la 76 con 15, a su casa en la 94 con 7A, no podíamos separarnos. Viajé con ella a Ibagué por algún exámen del curso, nos quedamos en la casa de mis papás, pero no les conté nada. Mi mamá siempre sospechó que aquella niña era algo más que mi compañera de curso. En marzo de 1983 fuimos juntos al matrimonio de mi cuñada Olga Albornoz con Luis Eduardo Sanmiguel, ya en plan de novios formales. En abril ya la presenté oficialmente a mis papás. En junio fuimos juntos a Prado, a la finca de mi hermana Claudia y mi cuñado Jacky. En agosto decidimos casarnos. El 24 de septiembre de 1983, hoy hace 31 años, nos casamos a las 4 de la tarde en la Iglesia de Santa María de Los Angeles en Bogotá. Un año loco de noviazgo, que siempre recordaré como una de las etapas mas lindas de mi vida.


Resumir estos 31 años es muy difícil. Tuvimos dos hijos muy rápido, Germán Felipe en marzo de 1984 y Daniel Humberto en julio de 1985. En pleno embarazo de Danny murió mi papá, en una tragedia que todavía me conmueve de dolor. Liliana estuvo a mi lado en todo momento en esos meses tan duros. Sobrevivimos a ese duro 1985, lleno de contrastes, con niños naciendo en la familia y mucha gente muriendo en Colombia, todo lo cual he contado en ese blog. Tuvimos años muy prósperos, que culminaron en 1997 con la llegada de mi hermosa Valeria. Una crisis económica muy fuerte, un exilio mío de 3 años en los Estados Unidos, fueron durísimas pruebas a las que sobrevivió nuestro matrimonio. Años más estables en este siglo, pero nunca en los niveles de prosperidad de nuestros primeros años. 

Nos hemos hecho más viejos y más sabios. Nos conocemos muchísimo. Somos buenos amigos. Tenemos 3 hijos maravillosos y una familia grande y hermosa. Hacemos muchas cosas juntos, pero también tenemos espacios separados, lo que es clave para una pareja. Liliana ha encontrado su camino en Emaús, donde esparce su amor incondicional y su energía asombrosa. Cada día la admiro más, cada vez la quiero más. Llegamos a los 31 años de matrimonio y seguimos contando. Dios me permita tener muchos años más al lado de la gran mujer con que me premió en la vida.


lunes, septiembre 22, 2014

It´s a Heartache

Hay recuerdos de hace muchos años que de repente aparecen y son como si hubieran sido ayer. Me pasó eso con una bella canción que escuche hace poco en un CD y que me devolvió inmediatamente a comienzos de 1978. En la voz ronqueta y sensual de Bonnie Tyler, escuché "It´s a Heartache", una de las canciones emblemáticas de esa buena cantante galesa. 

Bonnie Tyler grabó "It´s a Heartache" en el segundo semestre de 1977, cuando tenía 26 años. Fue su primer gran éxito, con más de 6 millones de copias vendidas, siendo numero uno en más de 10 países, numero 3 en Estados Unidos y numero 4 en el Reino Unido. 

Disparó a la fama a Bonnie, que llevaba varios años tratando de tener éxito cantando en pubs y clubs en Inglaterra. Yo debí conocer la versión en 1978, seguramente sin saber quien era esta mujer, pero si recuerdo oirla y cantarla con gran entusiasmo en aquellos años universitarios. Para aquellos lectores jovenes, incluyo el video de la canción, en aquel 1977:






En 1983, Bonnie Tyler se superó a si misma y grabó una canción con 9 millones de copias vendidas. "Total eclipse of the Heart" se convirtió en un enorme hit a nivel mundial, siendo numero 1 en Estados Unidos, el Reino Unido y muchos otros países. Es una de mis canciones favoritas y disfruto oyéndola en inglés y en español. La tengo grabada en varias versiones, incluyendo la muy buena que hicieron los del elenco de Glee hace unos pocos años.



Bonnie, hoy de 63 años, sigue estando activa, con conciertos a nivel europeo, ganando mucho dinero con sus apariciones, regalías por conciertos, actividades empresariales y otros conceptos. El año pasado fue la cantante británica con más dinero ganado, todo un récord para una mujer que no busca aparecer demasiado en las primeras planas. Me alegro mucho por ella, pues me ha dado grandes alegrías con sus dos grandes canciones.

En el 2003, Bonnie Tyler grabó una nueva versión de "Total Eclipse of the Heart", con la cantante francesa Kareen Antonn, celebrando los 20 años de la versión original. Es una de las más bonitas que he oído, se las dejo de sobremesa.


sábado, septiembre 20, 2014

Thelma y Louise se tomaron el primer selfie

Hace unos días estaba viendo un viejo episodio de la temporada final de The Nanny, cuando hicieron una referencia a la película Thelma & Louise. Le pregunté a mi hija si tenía alguna idea de esa buena película y me dijo que no sabía nada de ella. Ayer la alquilamos en el AppleTV y disfrutamos de las aventuras de ese par de mujeres por el oeste de Estados Unidos. Me sorprendió ver al inicio de la película algo que yo no recordaba: antes de salir a la carretera, Thelma y Louise se tomaron un selfie con una enorme Polaroid, el primero de la historia. Ahora que ese estilo de fotos está tan de moda, sorprende ver esta linda imagen de hace 23 años.


Thelma & Louise ganó el Oscar y el Globo de Oro por el guión más original, fue nominada a 5 premios Oscar adicionales y se convirtió con los años en una icónica película que combina comedia, drama, feminismo, muy buena música, espectaculares paisajes, excelentes actores y un guión excepcional. Una espectacular Susan Sarandon, entonces de 45 años, hacia el papel de Thelma, una mesera que llevaba la carga de haber sido violada en Texas. Geena Davis, en el mejor momento de su carrera, tenía 35 años y hacía el papel de Thelma, una esposa sometida por un esposo agresivo. Brad Pitt, de 27 años, era un joven ladrón que tenía un romance con Thelma en la película, antes de robarles los 6700 dólares que ellas necesitaban para llegar a México. Harvey Keitel, de 52 años, era el policía que entendía por lo que estaban pasando estas dos mujeres en la carretera.

Thelma y Louise pensaban pasar un fin de semana tranquilo, en una pequeña cabaña. Todo se desquicia cuando Thelma sufre un intento de violación y Louise mata al violador. De allí en adelante la película muestra la transformación de estas dos mujeres, que terminan asaltando un almacén, quemando un camión, secuestrando a un policía, perseguidas a través de varios estados del oeste de los Estados Unidos. Todo ello, ambientando en muy lindos paisajes y una muy buena música electrónica y canciones muy conocidas de finales de los 80s. Vale la pena verla.

En junio de este 2014, Susan Sarandon, de 67 años y Geena Davis, ahora de 58, se reunieron con motivo de que la película fue escogida por The Hollywood Reporter como una de las 100 películas favoritas de la historia del cine. Obviamente, actualizaron aquel famoso selfie de 1991.

Susan y Geena siguen siendo dos mujeres hermosas, que han hecho una brillante carrera y son respetadas por su aporte a la industria cinematográfica. Geena protagonizó una de mis películas favoritas "A league of their own", que combina beisbol, años 40s y un muy buen tema. Susan Sarandon ganó el Oscar a Mejor Actriz en 1995 y ha sido nominada 4 veces más. Ambas fueron nominadas a Mejor Actriz por Thelma & Louise. Que bueno verlas cada vez más bellas.





domingo, septiembre 07, 2014

El álbum Papal

Hoy me encontré de frente con un recuerdo lejano de mi niñez. Estaba navegando en un sitio de venta de productos de tecnología y objetos curiosos, cuando tropecé con el Álbum Papal, uno de los tantos productos que se hicieron en Colombia a raíz de la visita del Papa Pablo VI a nuestro país, en agosto de 1968.

El 8 de mayo de 1968, en mi onceavo cumpleaños, mis papás no me regalaron juguetes ni ropa. Recibí a cambio una gran bolsa que contenía el Álbum Papal, junto con dos cajas de figuras (en esa época en Ibagué se hablaba de figuras y no de monas, término bogotano que se volvió omnipresente años después). Yo ya había hecho álbumes de estrellas de cine y de personajes de Walt Disney, pero nunca de pontífices. 

Era una regalo muy raro, pero que muestra el fervor y la pasión que despertó la primera venida de un Papa a Latinoamérica. La figura #1 del álbum era obviamente San Pedro, la #262 Juan XXIII  y la figura #263 era nuestro visitante, el Papa Pablo VI.

Entusiasmado, traté de llenar el álbum durante mayo y junio de 1968, con el mismo fervor de mis hijos llenando el de Brasil 2014. Armado de goma pasaba las tardes pegando las figuras de los Papás, hasta cuando me faltaron unas pocas. El álbum señalaba que cuando faltaban menos de 10, uno podía dirigirse al representante del álbum en su ciudad, para que le suministraran las figuras faltantes. Recuerdo que una de ellas era la del Papa Alejandro VI, el famoso Papa Borgia. Mi papá me contó su historia y creo que algo aprendí de historia en esos dos meses. 

Fuimos a la casa de Aida de Saavedra, que era la representante del álbum en Ibagué. Lo llenamos con las figuras que me dieron, tramitamos un certificado y me dijeron que habría una gran rifa entre todas las personas que completaran el álbum. 

Cual sería mi sorpresa cuando en los primeros días del mes de agosto de 1968 llegó una carta a mi casa, con la noticia de que me había ganado uno de los premios. Cinco Mil Pesos! Toda una fortuna para un niño de 11 años. Mi papá, que tenía un muy buen puesto en esa época, ganaba $3000. El salario mínimo era de $420. Mi premio era toda una fortuna. Le di gracias en silencio al Papa Pablo VI, a quien le atribuía mi buena suerte. Creo que con esa plata me compraron la ropa durante 1968 y varios años más.

Cuando el Papa llegó a Colombia, el jueves 22 de agosto de 1968, vimos la llegada por televisión en Ibagué. Fue tanta la emoción que nos produjo ver a Pablo VI besar tierra colombiana y recorrer Bogotá desde El Dorado hasta la Plaza de Bolivar, que esa misma tarde mi papá agarró su Renault Dauphiné y arrancamos para Bogotá, para verlo personalmente.


El viernes 23 no pudimos ver a Pablo VI. Ese día su agenda lo llevaba al Campo San José en Mosquera, donde se reunió con campesinos de toda América Latina. Por la tarde, presidió una impresionante misa en el Campo Eucarístico, en lo que hoy es el Parque Simón Bolivar. Por la noche recibió a diplomáticos y a representantes de la comunidad judía en Colombia, así como a representantes de iglesias cristianas.


El sábado 24 nos instalamos desde muy temprano en la carrera séptima con calle 64, por donde pasaría Pablo VI hacia las 12 del día. El Papa había estado temprano en el Barrio Venecia, en ese entonces un humilde barrio obrero de Bogotá. Luego había salido hacia la Catedral y posteriormente recorrería toda la carrera séptima desde la Plaza de Bolivar hasta la Avenida Chile, camino a la sede del Celam en la calle 78 con carrera 11. La emoción al paso de la caravana papal fue indescriptible. Todos lloramos de emoción viendo al Papa a metros de distancia, saludando la gran multitud. 

Después de ver al Papa, almorzamos donde mis abuelos Ballesteros, en la 64 con 17 y salimos en nuestro carro hacia la Avenida 68. Pablo VI mientras tanto, volvería esa tarde al Templete, donde casó 24 parejas. A las 5 de la tarde salió hacia El Dorado. A las 6 de la tarde el avión papal salió de Bogotá, mientras miles de carros pitábamos en las nuevas avenidas que se habían construido para su visita. Su último mensaje era emocionante: "No te decimos adiós, Colombia, porque te llevamos en el corazón".


57 horas y 40 minutos había estado Pablo VI en Colombia. 5.700.000 colombianos lo vieron en directo en ese lapso. Recorrió 212 kilómetros en los 3 días en Bogotá, pronunció 21 discursos, casó 24 parejas y dejó una impresión de ser un Papa comprometido con la justicia social, que se reunió con campesinos, obreros y humildes familias.

Yo, apenas un niño, recuerdo más que todo la gran emoción de mi premio y de ver en vivo y en directo a la figura #263 del primer álbum que llené en la vida.