domingo, enero 10, 2021

Las tendencias del 2021

El consultor mexicano Carlos Glatt, diseñador especializado en Design Thinking, innovación y nuevos modelos de negocio, presentó las tendencias que el consultor considera serán claves para el año 2021.  Algunas de ellas son muy importantes y deben tenerse en cuenta.


1-Los humanos deseamos volver a socializar pero el trabajo a distancia básicamente se quedará igual. El modelo mixto de trabajo es irreal, simplemente seguiremos trabajando en línea desde nuestras casas cada vez más adaptadas y con reuniones en lugares divertidos y diferentes, cada mes, para socializar y conectar.

2-Las oficinas cierran en un porcentaje altísimo y ese modelo atrasado es retomado por tecnologías disruptivas. Cada día tendremos más asistentes digitales para trabajar en forma eficiente.

3-Los hoteles de trabajo desaparecen en un 50% por lo menos. Nunca regresan los viajes, congresos o reuniones de trabajo como eran, si es que se pueden hacer en línea. El turismo de trabajo desaparece prácticamente. Las llamadas se convierten en videollamadas.

4-Las casas se vuelven más tecnológicas y adaptadas al trabajo diario. Muchas empresas se dedicarán a solucionar las necesidades de trabajar desde casa. La casa cambia de ubicación. Hoy se puede vivir fuera de una gran ciudad, trabajar igual y generar mismo valor.

5-La productividad ya no depende de un jefe que te revise, ahora es por medio de plataformas que te ayudan a medir resultados, KPI’s y tiempos eficientes. La forma de contratar personal se replantea.

6-Todo lo repetitivo se vuelve virtual y en esquema de suscripción. Desde iglesias, arte, gimnasios, cines, entretenimientos. A veces iremos a cosas físicas pero los números no darán para mantener las infraestructuras físicas que se tenían antes.

7-Las empresas que no inviertan por lo menos 10% en nuevas tecnologías desaparecerán. La empresa tradicional llegó a su fin en el 2020. Ya solo queda esperar a su muerte definitiva. Con recursos limitados las empresas requieren más certidumbre y mejores inversiones.

8-El turismo por entretenimiento regresa totalmente fortalecido en el segundo semestre del 2021, siempre acompañado con mucha tecnología en su operación, desde la compra, la operación y las experiencias a recibir. La gente aprecia más que nunca visitar lo natural, pero con soluciones altamente tecnológicas.

9-El manejo de datos personales se vuelve más delicado y las grandes plataformas cambiarán. La gente regresa a pagar cosas por suscripción por el sentido de transparencia que involucra. Prefieren pagar que regalar sus datos.

10-La fuerza laboral se reduce dramáticamente y se le dan muchas operaciones simples a la A.I. Para el 2024 el A.I. ya manejará operaciones complicadas en millones de lugares.

11-La educación nunca regresará igual. Se vuelve presencial pero tecnológicamente adaptativa. Cada quien lo que necesita. Estudiar Offline e in-line será lo normal. Las escuelas e universidades se transforman en un esquema híbrido para siempre.

12-El sistema médico se adaptó a lo digital con tecnología a distancia para siempre. Una cita médica en teleconferencia será lo normal. La gente seguirá con pruebas de Covid rápidas por todo el 2021 para sentirse seguros. La vacuna se acelera mucho pero encontrará grandes retos en el camino.

13-La economía personal se contrae, se utilizan nuevas formas de generar transacciones comerciales y la gente ahorra más. Un porcentaje alto del gasto familiar se destina a actividades que antes no se pagaban y viceversa.

14-El comercio sigue creciendo, pero en línea, entran jugadores como Facebook, Tik-Tok y YouTube a competir con Amazon. Cierra un porcentaje cercano al 50% de tiendas físicas globales. Las tiendas sobreviven gracias a ser experiencias y show rooms, pero el comercio real para finales del 2024 será mayor en línea que presencial en muchos rubros. Los grandes centros comerciales quedarán atrapados en el tiempo. Muy pocos sobrevivirán a largo plazo.

15-El cambio climático será un tema muy hablado y apoyado. Grandes industrias seguirán en la transformación y se utilizará la A.I. para comprenderlo y operarlo mejor.

16-Nuevos modelos de información y noticias por suscripción con más transparencia ayudarán a dar contenidos sin tanto “Fake news” La credibilidad y transparencia será la piedra angular de todas las empresas.

17- La salud mental se vuelve un tema recurrente y grandes plataformas ayudan a la gente a sobrellevar las situaciones de agresividad, soledad y angustia que han vivido al estar aisladas. Uno de los grandes costos del 2020 es la complicación para trabajar nuevamente en equipo.

18-Las grandes problemáticas como la educación, la salud, la energía, la seguridad, la política, la destrucción de la clase media, toman los reflectores y se desarrollan soluciones por parte de las empresas tecnológicas.

19-Todo se va a lo natural y saludable. Comida, experiencias y forma de interactuar. 100% natural es lo de hoy. Producir los propios alimentos, meditar y ejercitarse, pasan a ser parte de día a día. La permacultura y los sistemas de producción personales eficientes crece exponencialmente. Cada quien quiere poder satisfacer sus necesidades comestibles sanas personales.

20-El mundo está viendo este año como un nuevo inicio. Un renacimiento. Le gente replanteará sus metas personales, de trabajo, de salud, de dinero y espirituales. Vienen grandes oportunidades para satisfacer todos esos requerimientos y cambios de pensamiento. Un nuevo inicio con valores más reales.

El autor es especialista en en Design Thinking. Es consultor externo para grandes compañías internacionales. Autor del libro best seller “Giro de 720º: curiosidad, creatividad, felicidad”. Carlos Glatt es creador y socio de la marca Piraña Joe, marca internacional con presencia en más de 16 países, con tiendas propias enfocadas a los viajeros. 

Carlos Glatt produce y dirige el programa de TV “Criaturas Creativas” en Canal 40 de México. Ha sido consejero editorial por invitación del Periódico Reforma para las secciones de Negocios y Entre muros. Ganador de numerosos premios de innovación. Sus desarrollos han sido expuestos en Bellas Artes, MUMEDI, Museo Franz Mayer, y Ferias del producto en México, Nueva York y Orlando entre otros. Diseñador Industrial por la UAM, con postgrado en diseño de espacios comerciales, creatividad, innovación, psicología del consumidor, crítica cinematográfica, negocios y mercadotecnia. Carlos Glatt es profesor de Diseño Industrial y es el creador del Premio Quórum para Diseño Industrial.



viernes, enero 08, 2021

Guillermo Flórez López

El comienzo del año 2021 nos ha sorprendido con la triste noticia de la muerte del Papo Flórez, nuestro compañero de la Escuela Naval. Guillermo Flórez, NR 67-77, ha muerto recién cumplidos los 64 años, dejando una estela de dolor muy grande entre todos los que tuvimos la fortuna de conocerlo.


En mi memoria vuelvo a recordar aquellos bellos tiempos de mediados de los 70s en la Escuela Naval. Guillermo venía de Bogotá, un muchacho de barrio, estudiante del Colegio San Tarcisio, rolo buena gente, querido y bonachón. El Papo había llegado a la Escuela motivado por su gran amigo Gabriel Salazar Saddy, su compañero de infancia y de colegio. 

Eramos compañeros en la tercera sección en la Compañía Delta, reclutas en el segundo semestre de 1973. Conversamos muchas veces con Guillermo y Gabriel, Papo y Lukas, me gustaba mucho oírles sus historias de barrio y colegio en Bogotá, parecidas a las de la vida de barrio que yo había vivido también en Ibagué. Cuando llegué a la Universidad en Bogotá en 1975, pude apreciar lo que habían vivido mis dos compañeros, en aquella tranquila ciudad que era la capital de Colombia a mediados de los años 70s.


Como lo cuenta el mismo Guillermo, la experiencia de la Escuela Naval fue inolvidable y marcó la vida de todos los que hoy somos CONTIS del NR67: "Aprendí la solidaridad, el concepto de la amistad, compartir, soñar, tener paciencia, la añoranza, disfrutar de la piscina después de una hora de trote, llegando en silencio a escondidas, la arepa de huevo en el kiosko los domingos, las salidas francos los sábados y domingos a Cartagena a disfrutar el Tres Esquinas y los submarinos con cerveza y aguardiente. Los embarques, la inmensidad del mar y el cielo estrellado que disfrutaba en la proa de los buques cuando lo permitían, el desfile militar del 20 de Julio de 1974, nunca lo olvidaré." Este recuerdo lo escribió para el ANECDOTARIO DEL NR67, que recopiló en buena hora nuestro compañero Luis Fernando Pérez, NR 67-54


El Papo estuvo en la Escuela hasta diciembre de 1975 y tuvo una muy buena formación académica. Estudió Planeación y Comunicación Estratégica en la Fundación Universidad de América en Bogotá y trabajó en construcción, en comunicaciones en Producciones Punch, RCN Televisión, Canal Caracol, Young & Rubicam y HBO. La vida lo llevó a establecerse en República Dominicana, donde trabajaba en Desarrollo Económico Local y Rural. Tenía una empresa dedicada a la Comunicación Estratégica y Comunicación Política, Flórez Ponce de León. Cómo Guillermo lo describía, pasaba sus días "en el paraíso del trópico, viendo el mar Caribe y disfrutando de un hermoso país y del cariño de sus habitantes."


El 2020, año de pandemia, fue llevadero para los compañeros del NR67, convocados por Gabriel Salazar, Jaime Mallarino, Alejandro Vidal, Rodrigo Quintero, Iván Correa y muchos otros. Con un grupo de Whatsapp y reuniones semanales en Zoom se reafirmó la amistad y compañerismo de casi 50 años atrás. Los jóvenes cadetes del NR67 somos ahora abuelos, algunos jubilados y contamos con algunos compañeros que se nos han adelantado en el viaje al más allá. En varias reuniones de zoom vi al Papo, aún joven y entusiasta, con la misma cara de buena gente y niño travieso de 1973. Por eso, su inesperada muerte nos llena de dolor y de incredulidad.

Los últimos días de Guillermo resumen buena parte de su trayectoria vital. Cerca de la Navidad nos escribió a sus compañeros: "Buenos días a todos! Ayer me quede sin batería y no pude participar de toda la reunión, nuestros mejores deseos para que las fiestas de fin de año sean en salud para todas las familias y que el 2021 que se acerca sea de bienestar, alegría y prosperidad. Estoy con Mónica en Bogotá para pasar la navidad con mi mamá y hermanas. El 26 de diciembre sigo para México a pasar el fin de año con mi hija Mónica que vive en el DF. Estamos con full medidas de bioseguridad en Bogotá y ahora en México también las tendremos". 

En Bogotá, su mamá estaba muy enferma, pero Guillermo y Mónica debieron seguir viaje para México. El 30 de diciembre celebró su cumpleaños 64. El 2 de enero, lo sorprendió un infarto mortal en CDMX. Un día más tarde, murió su señora madre en Bogotá. Devastadoras noticias. 

Guillermo se casó joven con su novia de toda la vida, Monica Ponce de León, con quien caminó 43 años de su vida. Le sobreviven igualmente sus hijos Alejandra, Daniel y Mónica. A ellos y al resto de la familia, un emocionado abrazo de condolencia. Nos duele en el alma la temprana partida de Guillermo.


En el año en que llegaremos muchos de aquellos compañeros de la Escuela Naval a la mítica edad de los 64, aquella que nos parecía tan lejana en 1973, recuerdo al Papo y recuerdo aquella vieja canción de The Beatles:

When I get older, losing my hair

Many years from now

Will you still be sending me a valentine, 

Birthday greetings, a bottle of wine?

If I'd been out 'til quarter to three

Would you lock the door?

Will you still need me, will you still feed me 

When I'm sixty-four?

Gracias Papo por tu vida, gracias por los recuerdos.



viernes, septiembre 25, 2020

Una semana santa muy canina

Hace pocas semanas me volví a reencontrar en la vida con mis compañeros del contingente NR67 de la Escuela Naval de Cadetes, con quienes compartí 2 intensos años de mi adolescencia entre julio de 1973 y junio de 1975. He recordado episodios de aquella inolvidable época, llena de cosas buenas y también de experiencias muy fuertes y traumáticas. Hoy me sorprendieron con una espectacular foto de la semana santa de 1974, donde salgo yo a mis 16 años, en un día que nunca olvidaremos los que estuvimos allí.



La foto es en una zona rural cerca a Cartagena, después de una larga caminata de 4 o 5 horas, con fusil a la espalda. Yo aparezco con cara de cansancio, los ojos cerrados, seguramente haciendo mi terapia mental de aquellos días: "salgo de aquí y juro que nunca más en la vida haré otra caminata como esta". Así sobrevivía a las experiencias difíciles, aplicando una técnica que también me sirvió para nunca más lavar baños o trapear pisos con las famosas "mopas" de la Escuela Naval. Estoy cargando mi fusil "punto 30", herencia de la Segunda Guerra Mundial, que teníamos de dotación en la Escuela y que nos acompañaba en noches de guardia, paradas militares, orden cerrado, rutinas disciplinarias y tantas otras cosas. La novia del cadete, decían oficiales y guardiamarinas sobre aquel fusil, que pesaba una tonelada después de cargarlo más de 30 minutos.



Aquel día, sábado santo, el entonces Teniente José "Chepe" Calderón nos sacó a una larga caminata por carreteras rurales cerca a la Escuela Naval, con toda la pinta que usábamos para orden cerrado. En esta primera foto, a comienzos de la mañana, varios compañeros del contingente, entre ellos Marino Grisales, estaban felices por la novedad del ejercicio. Esas caras cambiarían cuando comenzó a calentar el fuerte sol cartagenero de mediados de abril. 




Llegamos a un paraje medio boscoso, después de 4 ó 5 horas de camino. Allí nos sirvieron el almuerzo, una carne con arroz y papas. Los guardiamarinas comieron un poco alejados y se cruzaban miradas de malicia e ironía entre ellos. Cuando todos los cadetes terminamos de comer, nos hicieron formar para rendir honores al pabellón. !Tremenda sorpresa cuando izaron el cuero de un perro! Algo como lo que se ve en estas fotos en China.




Varios compañeros devolvieron el almuerzo recién comido. Yo no recuerdo haberlo hecho, mi cara de cansancio y de hambre me dice que no fue así. Un recuerdo muy especial de la Escuela, que nos formó para duras pruebas más adelante. Allí aprendí muchísimas cosas, que apliqué años más tarde en las verdaderas vicisitudes de la vida. El ejercicio de Chepe Calderón aquel sábado santo de 1974 me ha servido muchísimo en épocas de gran estrés y sufrimiento. Gracias, Marino Grisales, por compartir esas bellas fotos.

ÑAPA: Chepe Calderón vive en Cartagena, donde todavía debe sonreír con todas las anécdotas de sus años en la Armada Nacional. Luego de 33 años de servicio, con el grado de Coronel se retiró de la Armada en abril de 1997. Actualmente reside en Bocagrande, con Marie Laure, su esposa francesa, quien , según la Cyber Corredera le ha dado cierto acento franpañol al apodo de su marido al decirle "Chepeeé".  









domingo, julio 12, 2020

La generación del 35

Los descendientes de Pedro Niño y Paulina Rodríguez somos bastantes. Tenemos la fortuna de contar con 12 personas en la primera generación, 21 nietos, más de 40 bisnietos y 8 tataranietos, más otra tataranieta en camino. Una familia grande y unida.

De todos ellos, quisiera hablar hoy de los 4 miembros de esa gran familia que nacieron alrededor de la muerte de Carlos Gardel, el 24 de junio de 1935. Dejando de lado a mi papá, que nació en noviembre de 1933, estoy hablando de Mario Giraldo Palacio, nacido en Calarcá el 21 de abril de 1934, Oliva Niño Rodríguez, nacida el 29 de junio de 1935 en Ibagué, Gloria Ballesteros Garzón nacida en Bucaramanga el 7 de agosto de 1935 y Rafael Stand Vega, nacido en Barranquilla el 6 de octubre de 1935. Para mi, los miembros de la generación de 1935.

Cuatro fotos resumen la Colombia de aquellos días. La foto de despedida al presidente Olaya Herrera, el domingo 5 de agosto de 1934, 3 meses después del nacimiento de Mario. Los titulares de prensa del 25 de junio de 1935, pocos días antes del nacimiento de Oliva. Los grumetes de la Armada, desfilando en el Hipódromo de Palermo en Bogotá, el día del nacimiento de Gloria, que siempre será feriado en Colombia. La caricatura de Benito Mussolini en octubre de 1935, en los días del nacimiento de Rafael, mostrando la primera de tantas guerras que marcaron los años de infancia de nuestros familiares. Todos ellos tenían 10 años cuando terminó la Segunda Guerra Mundial.






Después de terminada la Segunda Guerra, vinieron años confusos para Colombia. La violencia en los campos y la influencia en las ciudades de la euforia de los años cincuenta en Estados Unidos. La música juvenil, las fuentes de soda, los carros grandes, marcaron la adolescencia de nuestros familiares. Bogotá era la ciudad donde se reflejaban esas tendencias mundiales y Chapinero el barrio donde más se concentraba la juventud de aquellos días.

Una foto en ese idílico Chapinero muestra la llegada de mi mamá al seno de la familia. En 1955, hace ya 65 años, posaron dos parejas en un parque del barrio. Humberto y Gloria, junto a Cico y Oliva. Humberto había conocido a Gloria en una casa del vecindario y también le había presentado a su compañero de universidad Francisco Pérez a su hermana Oliva. 




Mis papás se casaron en agosto de 1956 en Bogotá. Llegué yo y luego Claudia en 1958. En abril de 1959 las 2 parejas volvieron a posar juntas, para el matrimonio de Francisco Pérez y Oliva Niño en Ibagué. 


Ya había entrado en escena también el tercer miembro de la generación del 35. Humberto había coincidido con Rafael Stand en la Armada y estaban juntos el 8 de mayo de 1957, cuando yo llegué al mundo. Rafael siempre recuerda con cariño el famoso telegrama de mi nacimiento: "Por favor avisarle al Capitán Niño que está en Puerto Niño que le diga al teniente Niño que le acaba de nacer en Ibagué un niño. Firma Alvaro Niño." El teniente de Fragata Stand terminó de novio de mi tía Martha y se casaron el 26 de diciembre de 1959, algunos meses después del matrimonio de Cico y Oliva. El matrimonio se aceleró, pues el novio había sido trasladado por la Armada a Washington.  



Llegaron varios primos antes del ingreso de Mario Giraldo a la familia. Jaime, Sandra, Rafa y los mellizos ya habían nacido cuando comenzó el noviazgo de Mario y Marina. También allí intervino de alguna manera mi papá. Un pariente santandereano por el lado Niño parecía contar con el beneplácito de los abuelos Pedro y Paulina, pero Mario insistía e insistía. Los Giraldo Palacio habían llegado a Ibagué a comienzos de los sesentas y Mario había conocido a la familia y se había fijado en la bella Marina Niño. Mi papá facilitó el noviazgo, convenció a la abuela Paulina de las bondades del candidato y finalmente se casaron el 26 de mayo de 1962. 

En lo que no cedió la abuela Paulina fue en la pinta de los pajecitos. La entrada del último miembro de la generación del 35 a nuestra familia marcaba el posible comienzo de mi carrera como obispo.



Los siguientes años marcaron la llegada de nuevos primos y la consolidación de las familias. En diciembre de 1969 hay una foto con los primos provenientes de los matrimonios de la generación del 35 con mi abuela Paulina. También aparece Carlos Hernando, primer fruto de la unión de Hernando Niño y Aydeé Durán, el primer primo que consideramos de la generación de los años 70s, a pesar de haber nacido en septiembre de 1969. 


Pocos meses después de esta foto, el 14 de junio de 1970 se casaban Pedro Antonio Niño y Elsa Jimenez. Aquí comparto esta bella foto con mis tíos Hernando y Aydeé.



LOS AÑOS 70s y MÁS ALLÁ

En diciembre de 1974 se celebró una gran reunión familiar, para reunir a todos los miembros de la familia en Ibagué. Allí vuelven  a reunirse los miembros de la generación del 35, todos cercanos a los 40 años, lo que llaman "en la flor de la edad". Jóvenes, vitales, formando familias, con un montón de chiquitos que enloquecían a la tía Luisa, a nuestra empleada Helena y cuantos se atravesaran en el camino. Todavía no había ningún universitario, el nieto mayor que soy yo estaba terminando bachillerato en la Escuela Naval (lo que explica el peluqueado de la foto)


Pasaron muchas cosas en los años siguientes. 10 años después de esa bella reunión, moría mi papá en un accidente de tránsito. En 1993 fallece Cico. Y ya en el siglo XX nos dejaba el primo menor, Juan Pablo Niño. Los años pasaban para los miembros de la generación del 35, mientras llegaban los primeros bisnietos para Pedro y Paulina, comenzando con Germán Felipe Niño en 1984.

Este post no es ni mucho menos la historia familiar, llena de anécdotas, matrimonios, nacimientos y muchos otros detalles en 40 años de vida. Así que vuelvo a tomar el hilo de mi relato el 9 de noviembre de 2014, 40 años después de aquella foto. Por alguna razón, los 4 miembros del 35 coincidieron en una reunión en Bogotá, les pedí que posaran para una foto y salió esta bellísima imagen.


Mario ya había cumplido 80 años, pero los 4 querían celebrar en el 2015 los 80 años de vida. Oliva hablaba de su fiesta en Ubaté, pero Rafael quería que hicieran una fiesta juntos en Bogotá o en Ibagué, para celebrar la llegada al octavo piso. La enfermedad de Rafael Guillermo Stand aplazó los planes de la fiesta conjunta, que no pudo llevarse a cabo. 

En febrero de 2020 Mario, Oliva y Rafael estuvieron en Ibagué, celebrando la vida de Hernando Niño. Allí también tomé una foto de los 3, en la última reunión familiar antes de la pandemia. No solamente estaban ellos, 9 miembros de la primera generación de descendientes posaron para aquella foto. Solo faltaba mi mamá, quien no pudo viajar a Ibagué. 


Hace un mes nos dejó Mario, el 12 de junio de 2020, con gran tristeza para todos en la familia. Celebramos 2 días después los 50 años del matrimonio de los tíos Piter y Elsa. El 30 de junio celebramos también virtualmente los 85 años de mi tía Oliva.

En tiempos de pandemia llegarán también los 85 años de mi mamá y Rafael. Celebraremos su vida con gran alegría, con la nostalgia de los seres queridos que ya no nos acompañan. Gracias por tantos recuerdos, generación del 35. 

lunes, junio 22, 2020

Un regalo de hace 76 años para el Día del Padre

Hoy me desperté con un espectacular regalo de Día del Padre. Un muy buen amigo, coleccionista de fotos y postales antiguas me envió un histórico documento, que aquí les comparto.




Se trata de un sobre enviado por mi abuelo Pedro Antonio Niño Rodríguez desde Ibagué en 1944, en plena segunda guerra mundial, a los señores RESOLUTE PAPER PRODUCTS CORP., localizados en Nueva York. El documento está lleno de emocionantes referencias históricas, que voy a tratar de describir.


PAPELERÍA TOLIMA


Localizada en ese momento en la carrera 3, números 11-02 a 11-14, con el teléfono 12-23, era uno de los negocios más importantes de Ibagué en 1940, con suministro no solo de papelería en general, pues también manejaba "libros, juguetes, cacharros, novedades, máquinas de escribir, radios, etc.". Funcionaba muy cerca al Edificio de la Gobernación del Tolima.

EDITORIAL APOLO


La Editorial Apolo fue uno de los primeros negocios que tuvo mi abuelo Pedro Antonio en Ibagué, pues su formación con los Salesianos en Bogotá había sido en artes gráficas y tipografía. La editorial podía publicar "libros, revistas, folletos, cajas de cartón, libros para cuentas, sellos de caucho, relieves, etc.". Con mucho orgullo, anunciaba que contaba con maquinaria automática. La editorial funcionaba en la carrera tercera #12-54, donde también estaba la casa familiar. El teléfono era el 12-16, que muchos años más tarde se convirtió en el 3-12-16, que recuerdo todavía como el de la casa de los abuelos.

EL SOBRE

Es un sobre muy interesante desde el punto histórico, de acuerdo a un análisis realizado por mi amigo Carlos Roberto Espinosa Torres,  Gerente del Banco Filatélico y Numismático de Colombia. Tiene 3 estampillas, la de color rojo es de 1/2 centavo, emitida en 1940 para ayudar a la construcción del  edificio Murillo Toro, para el Ministerio de Comunicaciones en Bogotá. La azul es de 1941, de 30 centavos. Y la más curiosa, dice Carlos Roberto, es la que tiene el resello que es del año 1944. Lo interesante del sobre es que tiene en la parte izquierda una cinta y en ella hay un número. Eso quiere decir, de acuerdo a Carlos Roberto, que fue un sobre que tuvo censura militar en Estados Unidos, en plena guerra mundial, donde todos los sobres que llegaban del exterior debían tener un control. 

LA FAMILIA


La familia Niño Rodríguez tuvo varias fotos en la época de este sobre. Esta bella foto de finales de 1940 muestra a mis abuelos Pedro Antonio y Paulina, casados el sábado 8 de agosto de 1931 en la Catedral de Ibagué. Mi papá, Humberto Niño Rodríguez, quien nació en 1933, está a la izquierda de la foto. Oliva, entre mis 2 abuelos, nació en junio de 1935. Hernando, parado frente a mi abuelo Pedro, nació en enero de 1938. Marina, en el extremos derecho de la foto, es de febrero de 1939. Esta bella foto es de finales de 1940.


Esta otra foto es de 1946, un poco después del envío del sobre.  Mis abuelos posan junto a sus 6 hijos. Mi papá, Humberto Niño Rodríguez, está a la izquierda de la foto, mientras que su hermana Marina está frente a él. Oliva está a la izquierda, atrás de su hermanita Martha. Hernando, parado entre los dos abuelos. Pedro Antonio, el benjamín de la familia, es sostenido por mi abuela Paulina.

Muy emocionante recibir este bello regalo, en un día tan especial, en medio de la pandemia. Mi abuelo Pedro era un estudiante en Bogotá en aquellos días de la gripe española. Cien años después, su nieto mayor escribe estas líneas comenzando el cuarto mes de confinamiento por el Covid19. Gracias Fernando, fue un regalo muy adecuado para este momento histórico. 

viernes, junio 12, 2020

Mario Giraldo

En este triste día de la muerte de Mario Giraldo Palacio, solo tengo recuerdos especiales de un gran hombre. Aquel que me abrió su casa en Cartagena en aquellos lejanos días de 1973. Aquel melómano de tantas charlas deliciosas a lo largo de muchos años. El que siempre me miró con ojos bondadosos. El que me abrió oportunidades de trabajo y esperanza en esos oscuros días de 1998, cuando todos me volteaban la espalda. Mi amigo Mario.

Una de las fotos que más me gusta, por muchas razones, la tomó Pedro Miguel Niño, el primero de mayo de 2010. En ella aparecemos Mario Giraldo y Germán Niño, en el Country Club de Bogotá, en medio de una amena conversación. No recuerdo de que hablábamos cuando Pedro nos pidió posar para la cámara, pero el resultado fue muy bueno. Aparece Mario elegante, muy bien puesto, mientras que yo también salgo bien librado. Cada vez que veo esa foto, solo vienen cosas buenas a mi mente.  Todos los primero de mayo Facebook me trae este recuerdo y pienso en Mario, pienso en algunas noches de bohemia en Cali, en su amor por la música. Ahora, esta foto se vuelve muy valiosa. 


En febrero de este año tuve mi último encuentro con Mario, en Ibagué. Tuve la oportunidad de charlar un buen rato con él e hicimos un par de negocios, más por insistencia de Mario que por parte mía. Le conté que tenía un parlante Bosé casi sin usar e insistió en comprármelo. Me preguntaba por cada detalle, con un entusiasmo juvenil que nada tenía que ver con su estado de salud. Me pidió precio, regateó como buen paisa y me insistió en que apenas llegara a Bogotá debía enviárselo. Se lo envié algunos días después de nuestro encuentro y hablamos varias veces de cuánto lo disfrutaba. La última vez que hablamos subió el volumen, dejándome oír alguna buena melodía de su amplio repertorio musical.

En sus últimas semanas, me hizo un regalo, pero pidiéndome que asumiera el flete desde Cali. Me dijo que quería regalarme su bola de bolos. "¿Que voy a hacer yo con eso, Mario?" Le decía yo. "Quiero que quede en buenas manos", me insistía. Me la envió y aquí la tengo. Un recuerdo muy especial de parte de un gran amigo.

En ese último encuentro, tuve oportunidad de tomar una foto que resume la existencia vital de Mario Giraldo Palacio. Aparece en el Hotel Sonesta de Ibagué, sonriente, rodeado de su bella familia. Mi hermosa tía Marina, mis primos Jose Fernando, Luis Mario y Ana María. Felices, en un fin de semana muy especial. Llegarían poco después la pandemia, la gravedad, la muerte. Nadie, sin embargo, nos podrá quitar los bellos recuerdos de esa última ocasión en que estuvimos juntos.


Un abrazo fuerte, Mario. Un saludo para mi papá y para Cico Pérez, nos hacen mucha falta. Queda tu recuerdo, queda mi tía Marina y mis queridos primos, los nietos y los bisnietos, a quienes hoy les envío todo mi amor y mi solidaridad. Gracias por todo, gracias por tu vida.


martes, enero 21, 2020

Marielita

La triste noticia de la muerte de Marielita Quintero de Levy me ha llenado de nostalgia y añoranzas. Para muchas familias ibaguereñas, incluida la nuestra, Marielita, como todos la llamábamos, forma parte de nuestros recuerdos infantiles y de adolescencia.

Mariela Quintero Mahecha nació en Arrancaplumas, un bello paraje de la ciudad de Honda, Tolima, en 1929. No conozco detalles de su llegada a Ibagué, pero ya en 1950 estaba en nuestra ciudad y era una destacada deportista. Por su relación con el basquet conoció a un inmigrante alemán, Helmuth Levy Hoffmann, que había llegado a Ibagué a mediados de los años 40s, junto con toda su familia. Supongo que se conocieron a través del deporte, pues Mariela era basquetbolista, integrante de la selección Tolima y Helmuth y sus hermanos unos entusiastas de los deportes, incluido el ciclismo y el basquetbol. 

Los Levy habían huido de la Alemania nazi hacia 1938, llegando a Colombia, donde se establecieron en Palmira. Hacia 1941 llegaron a Ibagué, donde don Arthur Levy Levy (don Arturo) montó una panadería. En ella trabajaba también su esposa Gertrud, la siempre amable doña Gertrudis de mis recuerdos infantiles. Para 1948, la familia Levy tenía 2 establecimientos muy conocidos en Ibagué, el Centro Social en el Colegio San Simón de la tercera con 11 y el Bar Florida, prácticamente pasando la calle desde la panadería, donde eran famosos el pan, bizcochos y los ponqués. 



Después del 9 de abril, que obligó el cierre del Bar Florida, don Arturo pensó en establecerse en el importante barrio de La Pola, donde construyó una gran sede, que se inauguró hacia 1953. Como gancho importante del nuevo establecimiento se incluyó en el menú el jamón de cordero, con el que comenzaron a prepararse los aún famosos sanduches del Centro Social. 

El nuevo negocio, financiado por el BCH, funcionaba en la carrera Tercera con calle Tercera en La Pola, empleaba a 32 personas y tenía vehículos que atendían muchas de las poblaciones vecinas a Ibagué.


Recién llegado el Centro Social a La Pola, Marielita y Helmut decidieron casarse. Es famosa la foto del 2 enero de 1954, donde los recién casados salen de la la capilla de la Escuela Normal Nacional en la Carrera Quinta con Calle 30. Como muchas ocasiones religiosas en aquel pequeño Ibagué, la ceremonia se hizo con la bendición de monseñor Luis Felipe Jáuregui. Los Levy Quintero se instalaron en La Pola, donde nacieron Giselle, Erika y Helmut, los primeros hijos del matrimonio.



MIS RECUERDOS

Ya para esa época funcionaba el Liceo Val en Ibagué y Marielita era una de sus profesoras. No conozco si hubo una sede anterior, pero mis recuerdos sitúan al colegio en una vieja casa de la calle 10 con carrera cuarta, muy cerca de la Plaza de Bolivar y el Parque Murillo Toro. Allí me llevaron a comienzos de 1961, cuando mis papás decidieron radicarse en Ibagué. Humberto Niño, recién salido de la Armada Nacional, pediatra, quería hacer su carrera en Ibagué. Gloria Ballesteros, santandereana, con 2 hijos y esperando mellizos, estuvo de acuerdo. 

Para un niño de 4 años, recién llegado a una nueva ciudad, la experiencia del colegio fue aterradora. El Liceo Val funcionaba a una cuadra de la casa de mis abuelos, era un colegio espectacular al que Cecilia Valbuena y Mariela Quintero le ponían amor y algo más, pero no me pude acomodar. Apenas llegaba Helena, la empleada de mis abuelos, a traerme las mediasnueves, me aferraba a sus piernas y lloraba y lloraba. Cecilita y Marielita llamaron a mis papás y les recomendaron esperar un año más. Toda la vida me ha perseguido el fantasma de haber perdido kinder en el Liceo Val, pero reconozco que fue una decisión sensata de dos buenas educadoras.

En algún momento del año 1961 nos mudamos a La Pola, al llamado Barrio Pabón Peláez. Recuerdo haber ido muchas veces al Centro Social de la tercera con tercera, junto con mis papás. En febrero de 1962, ya más aclimatado a Ibagué, volví al Liceo Val de la calle 10, donde estudié hasta 1964. La filosofía de Vida, Amor y Luz se aplicaba con toda la fuerza en el colegio, donde aparte de lo académico teníamos deporte, música, danzas y canto, todo bajo la dirección entusiasta de Marielita.


1965 fue un año de grandes cambios para todos nuestros conocidos en Ibagué. Mis papás y varios vecinos del Pabón Peláez compraron casas en un nuevo barrio, llamado en aquellos años Cadis (no Cadiz, como empezaron a llamarlo muchos años después). Cuando pensaban en que colegio meternos, se enteraron que el Liceo Val se trasladaba muy cerca a Cadis, así que seguimos en el colegio. Y para completar la alegría, el Centro Social se trasladaba desde La Pola para el nuevo barrio, a cinco minutos en bicicleta desde nuestra casa.

No sabíamos que la situación del Centro Social no era fácil. Dos descalabros económicos se sucedieron en línea, un asalto a un conductor del Centro Social en Anzoátegui, que no fue cubierto por el seguro, así como un gran incendio en el local de La Pola. Después de más de 20 años en Ibagué, don Arturo y doña Gertudris la veían difícil. Un ingeniero, me imagino que fue Carlos Mazuera, les ofreció un local en el nuevo barrio de Cadis y allí volvieron a comenzar. El éxito fue rotundo, pues los precedía la gran fama y calidad de sus productos.

Muy bien planeado, Cadis era un barrio que ofrecía una buena calidad de vida a profesionales jóvenes como mis papás. Todo el mundo se conocía, vivíamos la típica vida de los suburbios, todo el tiempo en la calle, las casas siempre abiertas, la felicidad plena. Ir al Centro Social en bicicleta era toda una aventura y Helmut, al frente del negocio, nos atendía como principes. Allí también estaban don Arturo y doña Gertudris, siempre muy bien puestos. Ibamos en bus al Liceo Val, que quedaba relativamente cerca, en una hermosa sede campestre donde hice segundo de primaria. 



En aquel 1965, aparte de izadas de bandera y exámenes con presencia de los padres, protagonicé una pelea monumental con mi compañero del Liceo Val Fernando Vila (QEPD), a la llegada del bus del colegio. Después de 5 minutos de una pelea muy reñida, mi hermana Claudia hizo la diferencia. Le quitó los zapatos a Fernando y comenzó a golpearlo con ellos. Le dimos una muenda fenomenal. Marielita estaba aterrada, no sabía que hacer con 2 niños en semejante situación. Llevó la situación con mucho tacto y terminamos aquel año sin problemas.

En 1966 pasé a colegio grande, el Jiménez de Cisneros, pero siempre llevo con mucho cariño el recuerdo de mi primer colegio, donde aprendí tantas cosas. Marielita fue una gran educadora, como lo reconocen todos sus antiguos alumnos.

LA NATACIÓN

En los años 60s se completó la familia Levy Quintero. Llegaron Ingrid y Claudine. Helmut y Marielita se metieron de lleno en la natación, teniendo como sede primero el Club del Comercio de Ibagué y luego el mundo entero. Todos los hijos fueron buenos nadadores, pero Helmut hijo y Giselle se destacaron especialmente. Marielita era una buena madre de deportistas, apoyando y exigiendo a sus hijos, Erika incluida, a pesar de su condición de haber nacido con síndrome de Down. Helmut papá era un buen dirigente y aprovechaba su paso por la Voz del Tolima para difundir y fomentar el bienestar de la natación tolimense.



La gran ocasión de los IX Juegos Nacionales en Ibagué disparó a la natación tolimense. Helmut papá estuvo en el Comité Organizador, que construyó unas bellas piscinas, orgullo de nuestra ciudad por muchas décadas. Marielita estuvo al frente del joven equipo tolimense, que no podía pelear mucho frente al poderoso equipo del Valle del Cauca, comandado por Olga Lucía de Angulo (QEPD). Ya vendrían tiempos mejores, aprovechando la magnífica experiencia de esos Juegos.

Helmut Levy Quintero se convirtió en una gloria del deporte tolimense y la natación colombiana.  Por más de una década, en los años 70s, dominó las pruebas de los 200 y los 400 metros combinados. Ganó muchas medallas de oro en su categoría a nivel nacional e internacional y participó en 123 competencias internacionales en todo el mundo, entre juegos centroamericanos, suramericanos y juegos olímpicos, participando en Montreal 1976 y Moscú 1980. Después de sus segundos olímpicos, decide retirarse en 1980. 

Erika Levy también representó a Colombia, como abanderada y deportista en competencias de nadadores con síndrome de Down y siempre fue una persona feliz y querida. Marielita y Helmut la manejaron con inmenso afecto, al igual que a su hermana Arlette, también con síndrome de Down y quien murió muy joven. La muerte de Erika, en enero de 2017, fue un golpe duro para una familia que mucho se centraba en ella.



LOS ÚLTIMOS AÑOS

Cuando salí de Ibagué para la Escuela Naval de Cartagena en julio de 1973, los Levy Quintero estaban en un momento de gran apogeo. El Centro Social era el sitio de reunión de los adolescentes ibaguereños y funcionaba como un relojito. El Liceo Val funcionaba también muy bien, con Cecilita y Mariela al frente de la institución. Helmut brillaba en las piscinas de medio mundo y Giselle había dejado igualmente una estela de triunfos. Era el mundo ideal.

Ya no volví a vivir de tiempo completo en Ibagué. Volvía en vacaciones y siempre me daba vuelta por el Centro Social, donde Helmut me saludaba y me atendía con el mismo cariño de 1966. Con el tiempo Helmut hijo se convirtió en un buen periodista y un líder regional. El Liceo Val cambió de manos, cerrando un hermoso capítulo de buenas enseñanzas. En el 2011, cansados, Helmut y Marielita decidieron cerrar el Centro Social de Cadiz (ya se había españolizado el barrio). Concluía un largo camino, iniciado por don Arturo y doña Gertudris 70 años atrás. Helmut papá sigue ofreciendo el famoso jamón de cordero, que distribuye entre sus amigos y conocidos. Todavía soy fiel usuario y con cada bocado recuerdo aquellos bellos años.






En mayo de 2019, con ocasión de los noventa años de Mariela Quintero Mahecha de Levy, sus antiguos alumnos le hicieron un homenaje de reconocimiento a su gran trayectoria. Fue un momento lleno de alegría, pero también de mucha nostalgia. Fue reconocimiento y a la vez despedida. Una gran mujer, que disfrutó ese día con profunda alegría. Ocho meses después, esos mismos alumnos, acompañados por Ibagué entero, despedían a Marielita en su viaje a la inmortalidad.






domingo, diciembre 29, 2019

Un bisiesto muy festivo

El 2020 será bisiesto, como muchos de los años que son múltiplos de 4. Pero este año tiene la particularidad de que el 29 de febrero cae en sábado, lo que resulta muy especial para Colombia. La última vez que tuvimos bisiesto sabatino fue en 1992, en plena euforia de la apertura de Gaviria. 

Se preguntarán mis lectores que tiene de especial que el 29 de febrero de 2020 caiga en sábado. Pues resulta que esa fecha genera una interesante cadena de puentes festivos en nuestro país. Aquellas fechas especiales que no cambian por la ley de Raimundo Emiliani (que Dios tenga en su gloria) tienen su compensación en este año. El primero de mayo cae en viernes. El 20 de julio, en lunes. El 7 de agosto, en viernes. El 12 de octubre, también en lunes. El 8 de diciembre cae en martes, así que toca hacer un esfuercito y generar un puente festivo de 4 días. El 25 de diciembre y el primero de enero caen en viernes. La moñona es completa.

Esta es la lista completa de los 17 puentes festivos en el 2020, para deleite de los hoteleros y los amantes del descanso amparado por la ley:

PRIMER TRIMESTRE

1. Arrancamos con un puente de Reyes Magos muy bien localizado en el calendario. El primero de enero de 2020 cae en miércoles, el 6 de enero cae en lunes, así que la tentación de tener un puente festivo de casi una semana es muy grande.
2. Después de una tortura de 10 semanas sin puentes festivos entre enero, febrero y la primera quincena de marzo, llega San José el lunes 23 de marzo a romper esa racha. Esa tanda de 10 semanas es la más larga del año, dando algo de respiro a las familias para recuperarse del gasto de fin de año y la entrada de los colegios Calendario A.

Para poder equilibrar algo el trimestre, este año programamos matrimonio de una sobrina el 29 de febrero en Santa Marta. Así celebraremos debidamente el día bisiesto, tomando el lunes 2 de marzo para tener un fin de semana largo en esta sequía de festivos.

SEGUNDO TRIMESTRE

3. En la primera quincena de abril tenemos la Semana Santa. Arranca el sábado 4 de abril, víspera del Domingo de Ramos y remata el 12 de abril, Domingo de Pascua.
4. El viernes primero de mayo se arma un puente no tradicional en Colombia, pero que celebraremos con gran entusiasmo. Los regalos del bisiesto hay que tomarlos con humildad, pero sin dejarlos pasar.
5. El lunes 25 de mayo celebramos la Ascensión del Señor, uno de los buenos regalos de Raimundo Emiliani (que San Guchito tenga a su lado en el cielo)
6. El lunes 15 de junio celebramos Corpus Christi, que pasa del jueves 11 de junio al siguiente lunes (tres jueves hay en el año, muy dignos de admiración, Corpus Christi, jueves santo y jueves de la ascensión)....Durante este puente arranca la Copa América, con partido Colombia - Ecuador en Bogotá el sábado 13 de junio.
7. El lunes 22 de junio celebramos la consagración de Colombia al Sagrado Corazón de Jesús. Esa centenaria tradición fue declarada inexequible por la Corte Constitucional, que en su sabia sentencia no se atrevió a modificar el festivo de junio. Tendremos Copa América todo el festivo, con 5 partidos en Colombia y Argentina. Colombia juega contra Perú el domingo 21 de junio en Medellín.
8. El lunes 29 de junio celebraremos a San Pedro, especialmente en mi Tolima Grande. El plato fuerte sigue siendo la Copa América, con el partido Colombia - Brasil en Barranquilla el sábado 27 de junio. La meta es celebrar este puente en las playas de Santa Marta y asistir al partido de Colombia, si Dios y la Federación Colombiana de Fútbol lo permiten.



TERCER TRIMESTRE

9. El 20 de julio cae en lunes, así que este es el segundo regalo del bisiesto en sábado. Un festivo necesario, después de que terminen las emociones de la Copa América el 12 de julio en Barranquilla.
10. El 7 de agosto cae en viernes, tercer regalo del año bisiesto sabatino. Cae muy bien, para celebrar los 85 años de mi mamá.
11. El lunes 15 de agosto celebraremos la Asunción de la Virgen. Habrá que celebrar por todo lo alto este puente, pues allí se inicia una racha de 7 fines de semana seguidos sin festivos.



CUARTO TRIMESTRE

12. Después de atravesar el desierto de septiembre, llegamos al lunes 12 de octubre. El Día de la Raza llega muy bien, a cortar la sequía de 7 semanas sin festivos.
13. El lunes 2 de noviembre marca otro puente festivo Emiliani, esta vez con el motivo del Día de todos los santos. El puente del 2019 lo pasamos en Medjugorje, rodeados de miles de italianos que cruzan el Adriatico para también celebrar esa fecha.
14. El lunes 16 de noviembre celebramos la Independencia de Cartagena. Solía ser una fecha muy especial por el Reinado Nacional de Belleza, a quien hace rato le pasó su cuarto de hora.
15. El 8 de diciembre cae en martes, así que toca empatar el fin de semana anterior con este festivo entre semana, para sacar fuerzas para la temporada navideña. Puede ser una buena oportunidad para la Jornada de Acción Social de nuestra familia, seguida de un fin de semana de hotel en la zona del Centro Andino de Bogotá.
16. 25 de diciembre cae en viernes, así que se puede organizar una buena celebración navideña desde el jueves 24 sin ningún problema.
17. El primero de enero de 2021 cae en viernes, así que la celebración de fin de año arranca el jueves 31 de diciembre y termina el lunes 11 de enero de 2021.

LA MALA SUERTE DE LOS BISIESTOS

Parece que nos espera un buen año bisiesto en materia de festivos. Sin embargo, vale la pena recordar que los bisiestos también traen mala suerte. En 1992, cuando tuvimos esta oportunidad, el bisiesto sabatino se dejó ver apenas pasando el 29 de febrero. El lunes 2 de marzo de 1992 arrancó el racionamiento del gobierno Gaviria, que duró hasta el 7 de febrero de 1993. Así que tuvimos muchos puentes, pero literarmente poca energía para disfrutarlos.



En 1964, recién pasado el sábado bisiesto, el gobierno de Guillermo León Valencia arrancó una feroz operación contra un pequeño grupo de guerrilleros en las montañas de Marquetalia. Después de perder una buena cantidad de reses y gallinas, los sobrevivientes fundaron una nueva guerrilla, llamada Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, FARC. Buena herencia nos dejó aquel bisiesto de hace 56 años.



Vamos a ver como se comporta el 2020, que fue precedido por un muy movido año 2019 a nivel mundial. Las marchas descontroladas, la "resistencia" al establecimiento, fueron grandes protagonistas del año pre-bisiesto. ¿Seguiremos el camino de los 2 bisiestos sabatinos anteriores? ¿Mucha fiesta, pero el rancho ardiendo?