lunes, marzo 20, 2017

El homenaje de la Vuelta a Colombia a Edna Margarita

La publicación de 2 fotos de Alvaro Negrillo en el Foro de Fotografías Antiguas del Tolima, que corresponden a ciclistas con fecha de 1966 me llamó mucho la atención, por el lamentable estado de la carretera por la que estaban transitando, cerca al Páramo de Letras. Mi recuerdo de las carreteras cerca a Manizales en aquellos años era bien distinto, por lo que decidí investigar como era la cosa. Me encontré con varias sorpresas, que me llevaron a escribir esta crónica.

El 25 de mayo de 1966 se cumplió la más dura etapa de la Vuelta de aquel año, que se corrió entre Manizales y Armero. La Vuelta a Colombia había decidido llegar a Armero después de 11 años de no hacerlo, como homenaje a la soberana nacional, la tolimense Edna Margarita Rudd Lucena, nacida en aquella hermosa población de nuestro departamento.


La carrera era bien difícil. Saliendo de Manizales, a 2153 metros de altura, se subía rápidamente en 33 kilómetros bien pavimentados hasta el Páramo de Letras, a 3679 metros de altura.



Después, en la bajada hacia Fresno, la organización de la Vuelta advertía que habían 10 kilómetros en plena construcción, destapados y en mal estado, a la altura del corregimiento de Padua. Allí se tomaron las fotos que publicó Negrillo. En la Colombia de 1966 y más en zona cafetera, las carreteras tenían buen nivel.



En Letras, pasó primero Javier Suárez, seguido del español Ventura Díaz, Cochise Rodríguez, Carlos Montoya y Pablo Hernández. La foto de más arriba corresponde a Carlitos Montoya, que corría por el equipo del Valle y la foto de abajo a Pablo Hernández, que corría por el equipo de Pereira. En este tramo el español Ventura Díaz pinchó 4 veces.


En Armero, el ñato Suárez llegó con una ventaja de 4 minutos sobre Cochise Rodríguez. 14 minutos después llegó un grupo con Alvaro Pachón, Carlos Montoya, Pablo Hernández, Ricardo Ovalle y Pedro J. Sánchez, el gran León del Tolima, acompañados por Ventura Díaz. Uno de los grandes favoritos, Ruben Darío Gómez, tuvo que retirarse en plena competencia.


Edna Margarita estaba en la línea de llegada, esperando a los corredores. Javier Suárez, el ganador de la etapa, le dio un respetuoso saludo de mano.


Pero el español Ventura Díaz, ni corto ni perezoso, le trató de dar un beso en la mejilla. El padre de Edna Margarita saltó al instante y le propinó un bofetón al español. Edna Margarita permaneció tranquila y buscó al español para tomarse una foto con él.


Una bella jornada, típica de aquellas hermosas Vueltas a Colombia. Gracias a Alvaro Negrillo por recordarlo con aquellas tres hermosas fotografías.


domingo, febrero 26, 2017

100 años de historia de la Gobernación del Tolima

El edificio de la Gobernación del Tolima ha estado en el mismo sitio de la ciudad de Ibagué desde 1886, cuando se creó el Departamento del Tolima, en el modelo de gobierno centralista de Rafael Nuñez. He querido preparar este post con la intención de hacer un pequeño recuento de estos 130 años de historia de uno de los sitios más tradicionales para cualquier ibaguereño: La Gobernación, junto al Parque Murillo Toro y el famoso palo de mango, hacen parte de la memoria colectiva de nuestra ciudad y nuestro departamento.

LA CASA DE 1886

En 1886, el primer gobernador del Tolima, General Manuel Casabianca, compró una casa frente a la plazuela de Santo Domingo, entre la catedral y la casa esquinera de la Carrera 3 con Calle 11, en donde funcionaría la Gobernación del Tolima. El gobierno compró la construcción, pero careció de dinero para remodelarla o construir una sede que pudiera resolver todas las necesidades administrativas del nuevo ente territorial. Ibagué era entonces una ciudad de paso en el Camino del Quindío, entre Bogotá y Cartago. Casabianca donó una gran cantidad de muebles para el funcionamiento de la casa, que se "perdieron" posteriormente, como lo consignaré en esta crónica.

La plazoleta de Santo Domingo estaba situada muy cerca de la Plaza Mayor de Ibagué y de su iglesia, que más tarde se convertiría en la Catedral de la ciudad.


LA REMODELACIÓN DE 1903

Para 1903 la ciudad había duplicado su tamaño y su importancia. La sede administrativa de la Gobernación se quedó pequeña y el gobernador Antonio Gutiérrez debió adelantar una primera remodelación. El propósito de este post no es precisar la técnica arquitectónica ni los detalles de la remodelación, pero existe un muy buen documento del profesor Andrés Francel que describe muy bien estos aspectos técnicos: VER DOCUMENTO ANDRES FRANCEL

De acuerdo a Francel, se realizó la remodelación del edificio de la gobernación, consistente en el "bordado" de su fachada, mediante el adosamiento de molduras y pilastras para implementar el historicismo característico de comienzos del siglo XX. Esta técnica de actualización fue consecuencia de la carencia de dinero, pero buscando el concepto de "embellecimiento" urbano. De acuerdo a Francel esta remodelación significó, desde su realización, tanto un avance como una insatisfacción por la imposibilidad de realizar las obras arquitectónicas con las características ideales.

LA GOBERNACIÓN EN 1918

Seguramente hay fotos anteriores a 1918, pero en ese año la Gobernación ya remodelada quedó registrada en el monumental Libro Azul de Colombia que se imprimió en ese momento. Se destaca la entrada al edificio, donde se aprecia un escudo de Colombia. Los balcones del segundo piso están cerrados en esta foto, tomada desde la calle 10A, cerca de la reja del Parque Murillo Toro. En total, en el segundo piso habían 9 balcones, mientras que en el primero había una entrada principal, junto a 8 marcos de oficinas, cada uno de ellos adornado por un arco.



En ese mismo año 1918, el viajero Rufino Gutiérrez describía así el edificio:

"La casa de la Gobernación es un edificio grande de dos pisos, cómodo, de buena construcción, que ha sido notablemente ampliado por el actual gobernador con un segundo tramo, y no está mal paramentado; pero en algunas de las oficinas encontré poco aseo, y en los muros de los claustros han pintado por vía de adorno unos paisajes que apenas estarían bien en una chichería. El salón de Sesiones de la Asamblea; construido por el mismo Gobernador, es amplio, cómodo y tiene buen mobiliario. Uno de los anteriores Gobernadores, creo que el General Casabianca, introdujo lujoso mobiliario para las oficinas de la Gobernación, y de eso no queda nada, porque con posterioridad se lo apropiaron algunos empleados, y no de los de menor categoría."

Como ven, ya en aquellos días existían empleados que se apropiaban de los bienes públicos sin ningún pudor.

Hacia 1920 fue tomada esta segunda foto, donde se observan los 9 arcos de adorno del primer piso, así como los balcones del segundo piso. Se alcanza a apreciar el arco de entrada al Parque Murillo Toro y el famoso mango de Ibagué. También, en primer plano a la izquierda, la casa blanca vecina a la Gobernación.


Un año después de tomada esta segunda foto, fue publicada una de las fotos más lindas de esa época en Ibagué, en frente del edificio de la Gobernación, que permite observar en detalle la entrada al Parque Murillo Toro.


LA GOBERNACIÓN A FINALES DE LOS AÑOS 20

Hacia 1928 el Parque Murillo Toro había perdido sus rejas y el bello arco de entrada, traído según algunos desde Francia. El edificio de la Gobernación seguía igual. En esta tercera foto se aprecian 4 balcones del segundo piso, 2 de ellos abiertos. Se aprecian 4 arcos del primer piso.


Esta cuarta foto, fechada en1929 muestra casi todo el edificio. Se observan los 4 balcones izquierdos, el escudo central, más 3 balcones del lado derecho. Se reconocen 8 arcos en el primer piso, incluido el que está encima de la puerta principal. Como veremos, ya el edificio era pequeño para las necesidades del Departamento.


Esta quinta foto, también de 1929, muestra un gran acercamiento al edificio. Los 9 balcones, los 9 arcos, la puerta principal, los detalles del ladrillo, etc., son claramente apreciables en esta foto propiedad del Banco de la República.


LA REMODELACIÓN DE 1930

Las insatisfacciones que quedaron en la remodelación de 1903, originaron una gran reforma, el tercer edificio según Francel, construido en 1930 por el arquitecto Helí Moreno Otero, con un enfoque neoclásico. Se cambió la fachada de ladrillo, se modificaron los 9 balcones del segundo piso, se incluyó un gran escudo nacional. Se modificaron totalmente los marcos del primer piso. Sobre la base del edificio viejo, Moreno Otero hizo un notable cambio, que fue registrado por el fotógrafo Camacho Ponce en esta buena fotografía.


En esta foto de 1936, se aprecia el conjunto del edificio de la Gobernación, el Parque Murillo Toro, el palo de mango y la construcción vecina, donde funcionaba, entre otros, el Circulo Social de Ibagué.


A comienzos de los años 50, la Gobernación se mantenía en muy buen estado, pero la ciudad seguía creciendo y las necesidades de espacio eran muy grandes. La violencia política había llevado a muchas familias desde el campo hacia Ibagué y cada vez era más inminente una expansión del edificio. Así lucía la Gobernación en 1952:


LA DEMOLICIÓN DE UN EDIFICIO HISTÓRICO

Con la llegada de Gustavo Rojas Pinilla al poder, en medio de una bonanza cafetera importante, se dio un frenesí de obras públicas como muy pocas veces en nuestra historia. Ibagué no fue la excepción. El nuevo gobernador, César Cuéllar Velandia, junto con su secretario de obras, Bernardo Tello, autorizaron la construcción de un nuevo edificio para la Gobernación, a mediados de 1954.

Para ello, se utilizaron los terrenos de la vieja gobernación, la casa vecina de dos plantas donde funcionaba el Café Niza y los terrenos de las casas que habían sido de Jose María Cuervo y las hermanas Grillo, sobre la actual carrera segunda. El contrato de construcción del nuevo edificio fue desarrollado por la firma Martínez Cárdenas y Cía, de Bogotá, en un plazo de 20 meses con un costo de 5.8 millones de la época. Se construyeron 14600 m2. 

En octubre de 1954 comenzó a caer una preciosa parte de la historia arquitectónica de Ibagué. Para enero de 1955, no quedaba nada del viejo edificio.




EL ACTUAL EDIFICIO


Hacia mediados de 1958 fue inaugurado el nuevo edificio de la Gobernación del Tolima, por el gobernador Dario Echandía. El edificio sigue funcionado hoy en día, sin muchos cambios respecto a 60 años atrás. El edificio fue pensado con generosidad, aún hoy en día con todo el crecimiento de la burocracia sigue sin llenarse totalmente. Dice Andrés Francel:

"Al edificio se le han realizado algunas remodelaciones para instalar el Centro de Convenciones Alfonso López Pumarejo y sus salones anexos, con lo cual quedó desvirtuada la presencia de una planta libre en los planos originales y se reemplazó por la necesidad de un escenario para eventos multitudinarios que no fueron contemplados en 1954. Ha presentado sub utilización de su superficie por lo cual se ha pensado en arrendar algunos pisos para rentabilizarlos, lo cual evidencia enfoques diferentes entre las medidas mínimas para los espacios programados en 1954 y los requerimientos contemporáneos. Sin embargo, se han aprobado recursos para su reforzamiento estructural y se ha desarrollado una jornada para su embellecimiento en el cual han participado los funcionarios de la entidad, de lo que se deduce la vigencia del edificio como símbolo local, a pesar de las diferencias conceptuales entre el momento de su construcción y la actualidad."



RECONOCIMIENTO: Casi la totalidad de las fotografías usadas en esta crónica han sido tomadas del grupo de Facebook Fotografías Antiguas y Personajes del Tolima. He usado como fuentes algunos artículos escritos por Hernando Bonilla Mesa y Andrés Francel.

domingo, enero 08, 2017

Un buen comienzo de año con Nabucco

Comenzamos el año con un regalo inesperado y muy placentero: Un par de boletas para ver la ópera Nabucco, transmitida en directo desde el Met de New York, en la muy cómoda sala 5 de Cine Colombia en Unicentro. Allí se reúne un entusiasta grupo de amantes de la ópera a disfrutar de la temporada que se transmite desde hace varios años desde New York, para cientos de salas alrededor del mundo. Es un programa agradable para una tarde de sábado en Bogotá.


Esta versión de Nabucco tiene el encanto de contar con 2 leyendas del género, el director James Levine y el tenor Plácido Domingo, ambos ya muy veteranos, con más de 45 años de experiencia en la Metropolitan Opera House. Levine, de 73 años, tiene serios problemas de salud: Parkinson, lesión en su espina dorsal, tumor en uno de sus riñones, tiene que dirigir la orquesta desde su silla de ruedas. Domingo, ya con 75 años, viene de pasar por un cáncer de colon y una embolia pulmonar. Cuentan con la ayuda de un grupo de profesionales de muy alto nivel y un coro espectacular.




Nabucco, compuesto por Giuseppe Verdi a los 28 años, poco después de la muerte de su esposa y 2 de sus hijos. Narra la desesperada esclavitud del pueblo judío bajo el rey Nabucodonosor (Nabucco) en Babilonia, desde la destrucción del Templo de Jerusalén hasta la concesión final de la libertad por parte de Nabucco a los hebreos. Las 2 hijas del rey, Abigail y Fenena, son protagonistas de primer nivel, junto al profeta Zacarías y al embajador Ismael. Su más famoso fragmento es el coro de los esclavos judíos, "Va, pensiero", inspirado en el Salmo 137, que sirvió de himno a los italianos bajo la dominación austriaca y que aún hoy en día es escuchado con gran emoción patriótica en Italia.


Si bien los 2 primeros actos no causan gran emoción, el tercer acto de la opera compensa todo. Dos grandes dúos entre Abigail y Nabucco muestran que Plácido Domingo todavía tiene mucho que dar, para luego pasar al grandioso coro "Va, pensiero", que fue repetido ante los grandes aplausos del público en la sala del Met en New York. Un cuarto acto muy bueno y queda uno con la sensación de haber visto a dos grandes, Levine y Domingo, brindando una de sus más grandes presentaciones.

Muy buen comienzo del año artístico para nosotros. Gracias, Juan y Susana, disfrutamos mucho el regalo. Y como siempre, encontramos en Unicentro a la más constante seguidora de las presentaciones especiales de Cine Colombia: Elizabeth Sanmiguel, quien con su entusiasmo hace ver aún más brillantes estos momentos que le llenan a uno el espíritu y le devuelven la esperanza en el género humano.

sábado, septiembre 24, 2016

33 años maravillosos

Hoy, cuando se cumplen 33 años del maravilloso día de mi matrimonio, vale la pena reproducir y actualizar este post, que escribí hace un par de años. Estos dos últimos años han estado llenos de acontecimientos muy lindos, que han reforzado un matrimonio de bases muy sólidas. Aquí va el escrito:

El viernes 12 de marzo de 1982 fue uno de los días más especiales e importantes de mi vida, aunque en ese momento parecía un día más. Habíamos sido convocados alrededor de 20 personas al Banco del Comercio, para informarnos que estábamos admitidos al Curso de Análisis de Crédito y Técnicas Bancarias, un exigente curso de postgrado organizado por el Chase Manhattan Bank para formar ejecutivos bancarios. 

A la salida, nos reunimos en la calle 13 con octava un grupo de los nuevos estudiantes, a comentar la buena noticia y a felicitarnos por haber terminado el proceso, donde habían sido descabezados alrededor de 400 aspirantes. Todos estábamos felices, menos una niña que nos dijo con toda seguridad que iba a pensar si ingresaba al curso. Ella tenía otras dos ofertas de trabajo y se iba a tomar el fin de semana para saber que iba a hacer. Me pareció un poco antipática su actitud. Me dije a mi mismo que ojalá decidiera tomar una de sus otras opciones.

Aquella niña de las tres ofertas de trabajo, la antipática que no sabía si iba a entrar a ese curso tan atractivo, es la mujer que me ha acompañado durante 34 años, 33 de ellos en un feliz matrimonio. Liliana Albornoz lo pensó durante ese fin de semana y entró al curso del Banco del Comercio el lunes 15 de marzo de 1982. Inteligente, segura de si misma, simpática, se convirtió en la numero 1 del curso muy fácilmente. Yo, que siempre he sido un buen matemático y buen estudiante, estaba de segundo y trataba de recortarle terreno, pero era muy difícil seguirle los pasos. 


Liliana no tenía inconveniente en hacer siesta a la hora del almuerzo: se tiraba al piso, ponía 2 ó 3 libros como almohada y dormía su buena media hora. Esa capacidad de dormir en cualquier circunstancia la sigue teniendo 34 años después. Abierta y amigable, era capaz de convocar a una fiesta en su casa a todo el curso, llevar 6 ó 7 personas en su carro hacia el norte de Bogotá, llevarse a todo el curso y varios profesores a un paseo gigantesco a su finca en los llanos. Todo un terremoto. Yo la veía de lejos, no me interesaba mucho, pues estaba de novio, en una relación que ya llevaba 4 años. Pero Liliana no pasaba inadvertida.

1982 fue un año de muchos acontecimientos que he contado en este blog. En mayo de 1982 ganó Belisario las elecciones, en junio se jugó la Copa Mundo en España, mientras se peleaba la Guerra de las Malvinas en Argentina. En agosto asistí a la posesión de Belisario, que también he comentado en este blog. El curso era muy exigente, lo que motivó que nos concentráramos cada vez en el grupo de los 20 estudiantes, dejando de lado novias y amigas. Mi relación de muchos años se dañó en esos meses. Es muy cierto el dicho de que la novia del estudiante no es la esposa del profesional.

En algún momento de agosto y septiembre comencé a mirar con otros ojos a Liliana. Teníamos un grupo de 5 ó 6 amigos que almorzábamos todos los días y que frecuentemente estudiábamos juntos. Un día, no se porqué, le regalé el último disco de Roberto Carlos "Cama y Mesa". Conversábamos mucho después de almuerzo, a tal punto que Liliana sacrificaba 10 minutos de su siesta para estar conmigo. La invité a cine, al Teatro Almirante en la 85 abajo de la 15. Allí, a finales de septiembre de 1982, le cogí la mano y al final de la película nos dimos un beso. Han pasado 34 años desde aquella noche y todavía lo recuerdo con emoción.


Nos enamoramos locamente. El resto del curso estuvimos muy juntos y cada vez nos necesitábamos más. Ibamos a mi apartamento en la 76 con 15, a su casa en la 94 con 7A, no podíamos separarnos. Viajé con ella a Ibagué por algún exámen del curso, nos quedamos en la casa de mis papás, pero no les conté nada. Mi mamá siempre sospechó que aquella niña era algo más que mi compañera de curso. En marzo de 1983 fuimos juntos al matrimonio de mi cuñada Olga Albornoz con Luis Eduardo Sanmiguel, ya en plan de novios formales. En abril ya la presenté oficialmente a mis papás. En junio fuimos juntos a Prado, a la finca de mi hermana Claudia y mi cuñado Jacky. En agosto decidimos casarnos. Un año loco de noviazgo, que siempre recordaré como una de las etapas mas lindas de mi vida. El 24 de septiembre de 1983, hoy hace 33 años, nos casamos a las 4 de la tarde en la Iglesia de Santa María de Los Angeles en Bogotá.


Resumir estos 33 años es muy difícil. Tuvimos dos hijos muy rápido, Germán Felipe en marzo de 1984 y Daniel Humberto en julio de 1985. En pleno embarazo de Danny murió mi papá, en una tragedia que todavía me conmueve de dolor. Liliana estuvo a mi lado en todo momento en esos meses tan duros. Sobrevivimos a ese duro 1985, lleno de contrastes, con niños naciendo en la familia y mucha gente muriendo en Colombia, todo lo cual he contado en ese blog. Tuvimos años muy prósperos, que culminaron en 1997 con la llegada de mi hermosa Valeria. Una crisis económica muy fuerte, un exilio mío de 3 años en los Estados Unidos, fueron durísimas pruebas a las que sobrevivió nuestro matrimonio. Años más estables en este siglo, pero nunca en los niveles de prosperidad de nuestros primeros años. 

Nos hemos hecho más viejos y más sabios. Nos conocemos muchísimo. Somos buenos amigos. Tenemos 3 hijos maravillosos y una familia grande y hermosa. Hacemos muchas cosas juntos, pero también tenemos espacios separados, lo que es clave para una pareja. Liliana ha encontrado su camino en Emaús, donde esparce su amor incondicional y su energía asombrosa. Cada día la admiro más, cada vez la quiero más. Llegamos a los 33 años de matrimonio y seguimos contando. Dios me permita tener muchos años más al lado de la gran mujer con que me premió en la vida.


Estos dos últimos años han sido muy especiales. Se graduó Valeria y culminamos entonces la etapa de hijos de colegio. Vale entró a la Universidad Javeriana, continuando la vinculación de nuestra familia a esa gran institución, que comenzara mi papá por allá en 1951, hace ya 65 años. Germán Felipe nos regaló una gran dicha, al anunciar su matrimonio con María Paula Moreno, ganando nosotros una linda hija y una hermosa familia. Danny y Marce nos dieron el más hermoso regalo, Juan Ignacio Niño Cobo, con quien nos convertimos en jóvenes abuelos en abril de este año.

Vienen nuevos acontecimientos, que esperamos Dios nos permita disfrutar juntos. Este nuevo año de unión nos traerá el matrimonio de Germán Felipe y María Paula y la consolidación de su nuevo hogar. Seguiremos disfrutando la dicha de ver crecer cada día a nuestro nietecito. Nuestra casa se seguirá iluminando con la presencia de Valeria y Simón Niño, que nos acompañan en este momento de nuestras vidas. Gracias, Liliana, por tantas cosas. Gracias, Dios, por tantas bendiciones.


lunes, agosto 08, 2016

85 años del matrimonio de mis abuelos

"Pavita: Muchas noches, sentando en estos parques, he evocado tu carísimo recuerdo y he visto tu blanquísima silueta que se acercaba a hacerme compañía. Me la harás realmente algún día? Pedro."

Así le escribía mi abuelo Pedro Antonio Niño a su novia Paulina desde Ibagué, en agosto 4 de 1929. Mi abuelo se refería a la hermosa Plaza de Bolivar de Ibagué, donde se sentaba a pensar en Paulina Rodríguez, su novia que vivía en la lejana población de Oiba, Santander.


Como he relatado en este blog, mi abuelo había llegado a Ibagué en 1925 desde Oiba contratado por los Padres Salesianos para dirigir su Escuela de Artes y Oficios. Vivía en una pequeña casa contigua al Palacio Arzobispal, marcada en esta fotografía con el numero 1. Había dejado atrás a su prima Paulina, pero la nostalgia lo consumía y le escribía frecuentemente. Aquí les comparto una de las postales que le escribía a mi abuela:


La Plaza de Bolivar era parte importantísima del centro de la ciudad. En esos años se dio el gran paso de iluminarla de noche, cortesía de la "Luz Laserna" y el fotógrafo Camacho inmortalizó el gran paso en una hermosa postal.


A finales de julio de 1931, mi abuelo no soportó más su soledad y decidió que ya era hora de dar el gran paso del matrimonio. Había recibido varias ofertas para independizarse en Ibagué y pensó que lo mejor era iniciar una nueva etapa con su novia de tantos años. El abuelo invitó a su novia Paulina y a su hermana Luisa a hacer el viaje desde Oiba a Bogotá, para concretar las cosas. Allí en Bogotá, por telegrama, mi abuelo pidió la mano de Paulina. Fue necesario un telegrama al Obispo de San Gil para pedir la dispensa matrimonial por ser los contrayentes primos hermanos.

Mis abuelos Pedro Antonio Niño y Paulina Rodríguez se casaron en la Catedral de Ibagué, el sábado 8 de agosto de 1931, hoy hace 85 años. Después del matrimonio,  celebraron con un desayuno en casa de Rosita de Polanco, conocida de mi abuelo Pedro en Ibagué. Cuando regresaron de su luna de miel, se instalaron de nuevo en la casa contigua al Palacio Arzobispal. Allí nació mi padre, el 23 de noviembre de 1933. 



Una tarde de diciembre de 1933 llegó a visitarlos el obispo de Ibagué, Monseñor Pedro María Rodriguez. Quería comprarles la casa, para iniciar un colegio. A pesar que los jóvenes esposos estaban muy contentos en su espaciosa casa, aceptaron venderla para bien de la comunidad tolimense. Los jóvenes esposos y el pequeño recién buscaron otra residencia, para dar paso al Colegio Tolimense, que inició labores en febrero de 1934.

25 años más tarde, en agosto de 1956, mis abuelos habían formado una gran familia, orgullosamente ibaguereña. Para sus bodas de plata se tomaron esta hermosa foto, rodeados de sus 6 hijos: Humberto, Pedro Antonio, Oliva, Martha y Marina, parados, junto a Paulina, Pedro Antonio y Hernando. Hoy hace 60 años posaron para la foto, en la sala de su casa de la carrera tercera con calle 10A. Tres días después, se casaban mis papás en Bogotá.


Hermosos recuerdos de los abuelos, que vale la pena conservar. Con la llegada de Juan Ignacio Niño Cobo en abril de 2016, nació su primer tataranieto, que continuará con la tradición centenaria de la familia Niño en Colombia.



miércoles, agosto 03, 2016

El paraíso perdido - las vacaciones mortales de Sarita Ramírez

Viernes 29 de julio de 2016, 8 de la mañana. Una joven pareja de turistas llega a registrarse en la recepción del Star Resort Hotel Villas del Palmar en Cancún, México. Adicional a los empleados del hotel 5 estrellas, otros ojos registran la llegada de los dos muchachos. Un blanco fácil, es lo que detectan. Una joven pareja, ambos de 22 años, solos, enamorados, ingenuos, sin ninguna compañía adicional. Antes de 24 horas la hermosa niña habrá muerto, mientras su novio será extorsionado sin compasión.


Sarita Ramírez Bonilla era una hermosa niña de 22 años, con todo el futuro por delante. Graduada de un buen colegio en Broward County en la Florida, asistía a la universidad y trabajaba tiempo parcial en Victoria Secret. Linda y descomplicada, era nieta de una de las más hermosas mujeres que haya tenido el Tolima, Mayeyi Sendoya. Su papá, Bernardo Ramírez, arrocero, simpático, una verdadera locomotora según sus amigos. Su mamá, Maria Claudia Bonilla, una linda mechudita ibaguereña.





Las versiones son confusas, pero a la vez muy claras. La parejita estuvo todo el día en la playa, en la piscina, disfrutando del resort. A las 7 de la noche estaban juntos en la piscina. Salieron más tarde a una discoteca del hotel. Parece que el muchacho subió a su habitación, mientras que Sarita se quedó a disfrutar unos minutos más del último cigarrillo de la noche. Los caza-turistas ven la oportunidad ideal. Sarita nunca regresa a la habitación. A las 5 de la mañana, el cuerpo de Sarita es encontrado sin vida en la zona de la piscina. Según la prensa, "sin signos vitales" y "con diversos golpes y fracturas en el cuerpo". Pocos minutos más tarde, la policía entra a la habitación y acusa al muchacho de haber asesinado a su novia.


El muchacho es capturado y llevado a una estación de policía cercana al hotel. Siguiendo el patrón de muchos otros casos, lo amenazan los mismos policías, lo vuelven a extorsionar, le quitan 5000 dólares, lo llevan al aeropuerto y lo ponen en un avión rumbo a Miami, con toda clase de amenazas si dice algo. En la tarde del sábado se conoce la noticia en la Florida y en Ibagué. Una vida más se ha acabado, otra más de las muchas vidas de turistas gringos que cada año mueren asesinados en México. En este caso, una niña comenzando a vivir, que llenaba de alegría a abuelos, padres, familia adoptiva, hermano y a su comunidad entera.


Según las versiones del hotel y la policía, Sarita decidió saltar del sexto piso, bajo la influencia del alcohol. Nada parece corroborar esa versión, dice la familia. El cuerpo no presenta los naturales signos de una caída de gran altura. Por el contrario, los signos corresponden a golpes típicos de tortura. La familia dice que ni el hotel ni las autoridades mexicanas han colaborado al esclarecimiento de los hechos. Todo corresponde a los parámetros que se han vuelto comunes en Cancún y otros sitios turísticos en México: extorsión, corrupción, violaciones, en medio de droga y licor desenfrenado. 



Todos hemos oído historias aterradoras de las excursiones de colegio colombianos, donde los muchachos llegan a estos paraísos a beber una semana completa, mientras los padres rezan porque todos vuelvan vivos. Las extorsiones en la llegada al aeropuerto, con amenazas de meter droga en el equipaje si no se pagan grandes sumas. Las llamadas a la habitación anunciando que ya va a subir la policía por un supuesto delito, como le pasó a una sobrina mía, que pudo huir despavorida pues tuvo el tino de salir corriendo antes de que llegaran a buscarla.

México recibe muchos turistas, solamente provenientes de Estados Unidos llegan casi 30 millones al año. Muchos dirán que cientos de asesinatos al año son pocos y que a la gran mayoría de la gente le va muy bien. Es un pobre consuelo para familias tan queridas como la de Sarita Ramírez Bonilla. 

Incluyo, para los que tienen facebook, un video que hizo un amigo en homenaje a Sarita:

lunes, julio 25, 2016

Juan Mario Laserna

La lamentable muerte de Juan Mario Laserna trae a mi memoria una anécdota del año 1967 con mi papá, Humberto Niño, médico pediatra en Ibagué. Una noche de septiembre de 1967, hacia las 4 de la mañana, me despertó mi papá y me dijo: "camina me acompañas a hacer una consulta y de paso conoces a un gran colombiano" Yo tenía 10 años.

Salimos de Ibagué, tomamos la vía hacia Buenos Aires y cerca de las 5 de la mañana llegamos a una gran finca. Un señor varios años mayor que mi papá nos salió a recibir, muy preocupado pues su pequeño bebé recién nacido estaba enfermo. Mi papá atendió al bebé, le recetó algún remedio y calmó al asustado padre. Luego, mi papá y el señor charlaron un rato, principalmente del gobierno de Carlos Lleras y del hospital que mi papá y otras personas querían hacer en Ibagué para recordar la memoria del abuelo del presidente, Federico Lleras Acosta.

La gran finca era la Hacienda La Palma, histórica propiedad en la meseta de Ibagué. El señor asustado era Mario Laserna Pinzón, fundador de la Universidad de Los Andes. El pequeño bebé enfermo era Juan Mario Laserna, muerto hoy a 5 minutos de aquella hermosa finca.


Juan Mario Laserna pertenecía a una familia vinculada al Tolima por más de 100 años. El primer Laserna llegó de Rionegro, Antioquia y se radicó en Ibagué apenas terminada la Guerra de los Mil Días.  En 1908 don Francisco Laserna, don Telésforo Jiménez, don Gabriel y don Manuel Mejía, y don Julio Rubio, todos ellos de origen antioqueño, menos el último, obtuvieron licencia del Concejo para tomar agua del río Combeima y llevarla llano abajo hasta la finca llamada La Palma, que había comprado el señor Laserna. Así comenzaba la irrigación de la meseta de Ibagué, hoy en día una de las tierras más fértiles del mundo entero, por cuenta de la visión de don Francisco Laserna. Durante más de 10 años estuvo solo, pues ningún otro propietario quería contribuir económicamente. En los años 20s, la Hacienda La Palma era ya una hermosa realidad y Francisco Laserna Bravo uno de los hombres más ricos del Tolima.

En 1917 Francisco Laserna compró a Hernando Villa la empresa de alumbrado público de Ibagué. El alumbrado se había inaugurado el 20 de julio de 1908, pero funcionaba muy mal. El primero de marzo de 1917 traspasó Villa la empresa a los señores Laserna y Compañía. La concesión estaba vigente por 60 años, así que durante varias décadas los tolimenses tuvimos que ver con la "Luz Laserna".

En 1923 Francisco Laserna, entonces de 57 años y su esposa Elena Pinzón viajaron a Paris, donde nació el último de sus 7 hijos, Mario Laserna Pinzón. Mario fue uno de los intelectuales más valiosos de Colombia y fundó la Universidad de Los Andes en 1948. Mario, graduado en matemáticas, física y humanidades de la Universidad de Columbia (Estados Unidos), magíster en filosofía de la Universidad de Princeton (EU) y doctor en filosofía de la Universidad Libre de Berlín (Alemania) fundó la Universidad cuando tenía 24 años de edad.


Gracias a su persistencia logró además para la Universidad, un Consejo Consultivo formado por personalidades mundiales como Thornton Wilder, escritor estadounidense; John Von Neumann, matemático húngaro-estadounidense; y Albert Einstein, físico estadounidense – suizo de origen alemán.  Luego de la fundación de la Universidad viajó a Estados Unidos para estudiar una maestría en filosofía, que terminó en 1952. Un año después, fue nombrado rector de la Universidad de los Andes, cargo que ocupó hasta 1954.


En 1963 obtuvo un doctorado en filosofía en la Universidad Libre de Berlín (Alemania) y regresó a Colombia. Posteriormente, fue de nuevo rector de Los Andes, esta vez en calidad de encargado; así como concejal de Bogotá y de Ibagué, director del diario La República y embajador de Colombia en Francia y Austria. En esos años fue que mi papá y Mario Laserna se reunieron en mi presencia en La Palma.

En 1991 fue elegido senador de la República y, posteriormente a su período en el Congreso, volvió a Estados Unidos como investigador del Instituto Santa Fe en Nuevo México. En 2003, el presidente Álvaro Uribe Vélez le entregó la Gran Cruz de Boyacá por sus aportes al país desde la educación, la diplomacia y la política. Murió en Ibagué, el 16 de julio de 2013.

Juan Mario, su único hijo varón, era fruto del matrimonio de Mario Laserna con Liliana Jaramillo. Cuando recién cumplía sus 23 años, Juan Mario recibió el título de economista en Yale; a los 29 años logró un MBA de Stanford University. Fue consultor del BID (2003), director de Crédito Público, viceministro de Hacienda y ministro encargado varias veces, asesor de dos jefes de Estado: César Gaviria y Andrés Pastrana; asesoró también al expresidente César Gaviria en 1994 cuando fue elegido como secretario General de la OEA; y después fue uno de los siete miembros de la junta directiva del Banco de la República. 

Esta fue la intervención en el entierro de su padre en la Catedral de Ibagué, el 17 de julio de 2013:



Mañana 26 de julio de 2016, tres años después de esta despedida a su padre, los tolimenses volveremos a reunirnos en la Catedral de Ibagué, esta vez a dar el último adiós a una gran promesa del país, a un digno descendiente de la tradición centenaria de la familia Laserna en el Tolima.

domingo, julio 24, 2016

Melina

Una de las canciones que más he cantado en la vida es "Melina", la hermosa melodía de Camilo Sesto. Recién llegado de la Escuela Naval a Bogotá a mediados de 1975, me encontré con esta bella canción, que estaba dando palo en España en el verano de aquel año. Han pasado más de 40 años y "Melina" aún me acompaña, en la ducha, caminando, pensando, recordando. Esta es la historia detrás de esa canción compañera de mi vida.

AMOR LIBRE

Para el verano de 1975 Camilo Sesto era uno de los grandes cantantes españoles, en aquellos años del boom de las baladas en español. En 1973 había logrado llegar al numero uno de los 40 principales con "Amor, amar" y "Todo por nada" y en 1974 había logrado el tope de las listas con "Ayudadme". Había comprado a Andrew Lloyd Weber los derechos para producir y protagonizar "Jesucristo Superstar" y pasaba por un excelente momento artístico. Simultáneamente al trabajo en el gran musical, decidió sacar un long play para el verano, al que llamó AMOR LIBRE.


Aunque se esperaba que "Amor libre" fuera la gran canción del long play, la canción sorpresa fue "Melina". La canción llegó al numero uno de las listas españolas el 19 de julio de 1975, se sostuvo durante 6 semanas en el tope de los 40 principales y sonó durísimo durante el resto del año y todo 1976 en Latinoamérica. Apenas la canción llegó al número uno, se lanzó un single en 45 revoluciones para aumentar las ventas.



El long play terminó vendiendo 15 millones de copias. Aún hoy, 40 años después,  el album registra más de 60 millones de visitas en YouTube, es considerado uno de los más grandes trabajos de Camilo Sesto en su historia musical y uno de los grandes álbumes de la década de los 70 en música en español.

LA CANCIÓN "MELINA"

Aunque no lo supe sino varios años después, "Melina" estaba impulsada por muchas cosas para convertirse en una canción muy importante. Tenía excelente música y una letra que me sigue pareciendo muy especial, que Camilo Sesto había dedicado a una actriz griega llamada Melina Mercouri. La canción, como lo supe después, era una homenaje directo de Sesto a la lucha de Melina contra la dictadura militar griega, que había culminado en 1974 con un resonante triunfo de la oposición. Melina Mercouri había regresado a Atenas a la caída de la dictadura, convirtiéndose en una gran figura política. Para los españoles de 1975, viviendo los últimos meses del gobierno de Francisco Franco, "Melina" representaba no solo una bella canción, sino toda una protesta simbólica, que además se podía cantar a todo grito sin temor a represalias.

"Tu vida y tu razón es tu país,  donde el mar se hizo gris,  donde el llanto ahora es canto", debía sonar muy especial en aquel verano de 1975 en España. "La huella de tu canto echó raíces, Melina, y vuelven a reír tus ojos tristes, Melina", era una homenaje a una bella película de 1960 y a una gran canción que había cantado Melina Mercouri 15 años atrás. Toda una historia que vale la pena contar.

QUIEN ERA MELINA MERCOURI


Nacida Maria Amalia Mercouri en 1920 según unos biógrafos y en 1925 según ella, Melina Mercouri fue una actriz griega, nacida en Atenas, que se hizo famosa internacionalmente con la película "Nunca en domingo" en 1960. Su interpretación de una prostituta griega le valió ser nominada al Oscar como mejor actriz y ganar el premio a mejor interprete femenina en el Festival de Cannes y los premios BAFTA de 1961. La película fue nominada a 6 premios Oscar y ganó el Oscar a la mejor canción con "Los Niños del Pireo", una de las más hermosas canciones de aquellos años, que seguramente todos hemos oído alguna vez, pero que no sabemos su nombre. Aquí se las dejo:



Con el éxito logrado por esta película, Melina se trasladó a los Estados Unidos y se embarcó en varios proyectos artísticos, incluido el montaje de "Never in Sunday" para Broadway. En esas estaba, cuando el 21 de abril de 1967 un grupo de coroneles griegos, dirigido por Georgios Papadopoulos, se tomó el poder y comenzó una violenta represión contra la oposición. 

Melina Mercouri se convirtió en una dura vocera contra el régimen militar, aprovechando su gran popularidad. Su vocación política le venía de casa, pues su padre había sido ministro de un gobierno griego. Entre 1967 y 1974 Melina se dedicó a luchar internacionalmente contra el gobierno griego, denunciando sus abusos, que eran muchos. El gobierno la despojó de su ciudadanía y le prohibió viajar a Grecia. Los 7 años de desastre acabaron el 24 de julio de 1974, cuando finalmente los coroneles entregaron el poder a un gobierno civil. Dos días después, Melina Mercouri llegaba a Atenas, siendo recibida por una gran multitud.

La canción "Melina" es entonces un resumen de esos 7 años de lucha y del regreso triunfal de Melina Mercouri a Atenas en julio de 1974.


Con los años, Melina Mercouri hizo una gran carrera pública. Diputada varias veces, ministra de cultura en Grecia en 3 ocasiones, representante griega en varias conferencias internacionales, se convirtió en una gran defensora del patrimonio cultural griego. Falleció el 6 de marzo de 1994 en Nueva York, víctima de un cáncer de pulmón. Un millón de personas asistieron a sus exequias con rango de funeral de estado en Atenas. El gobierno griego ordenó la emisión de una estampilla y la construcción de un monumento recordatorio de la vida de esta gran mujer.


CAMILO SESTO Y MELINA

Les dejo la versión de Camilo Sesto de 1975, subida a youtube por el usuario Amilcar Ramos, que incluyó algunas fotos de Melina Mercouri en su video:



Y obviamente, la letra de la canción:

Eres fuego de amor
luz del sol
volcán y tierra
por donde pasas
dejas huella

Mujer
tú naciste para querer
has luchado por volver
a tu tierra y con tu gente

Has vuelto
Melina
alza tus manos hacia Dios
que el escuche tu voz

Has vuelto
Melina
tus ojos reflejan el dolor
y tu alma el amor

La huella de tu canto
echó raíces
Melina
y vuelven a reír
tus ojos tristes
Melina

Tu vida y tu razón
es tu país
donde el mar se hizo gris
donde el llanto
ahora es canto

Has vuelto, Melina
alza tus manos hacia Dios
que el escuche tu voz

Has vuelto, Melina
tus ojos reflejan el dolor
y tu alma el amor

La huella de tu canto
echó raíces
Melina
y vuelven a reír
tus ojos tristes
Melina