En grupos de Facebook publican fotografías de hipódromos antiguos en Bogotá, donde equivocadamente sitúan al Hipódromo La Magdalena en el actual barrio de Galerías. La realidad es que el Hipódromo La Magdalena funcionó entre 1897 y 1925 al occidente de la Avenida Caracas, entre calles 37 y 40. El Hipódromo de la 53 funcionó entre los años 30s y 40s al oriente de la Avenida 30, entre las Calle 53 y 55, aproximadamente. Incluyó igualmente la localización aproximada del Hipódromo de Techo, con una foto de 1960.
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jueves, febrero 11, 2021
Carrera de carros de madera en 1950
Carrera de carros de madera en Bogotá en 1950. El carro más elegante estaba patrocinado por Sello Vergara de la ciudad de Ibagué. Bella foto del maestro Sady González, coloreada digitalmente.
El Sello Vergara lanzó varios artistas a la fama, incluidos Garzón y Collazos y Los Tolimenses.
martes, enero 21, 2020
Marielita
La triste noticia de la muerte de Marielita Quintero de Levy me ha llenado de nostalgia y añoranzas. Para muchas familias ibaguereñas, incluida la nuestra, Marielita, como todos la llamábamos, forma parte de nuestros recuerdos infantiles y de adolescencia.
Mariela Quintero Mahecha nació en Arrancaplumas, un bello paraje de la ciudad de Honda, Tolima, en 1929. No conozco detalles de su llegada a Ibagué, pero ya en 1950 estaba en nuestra ciudad y era una destacada deportista. Por su relación con el basquet conoció a un inmigrante alemán, Helmuth Levy Hoffmann, que había llegado a Ibagué a mediados de los años 40s, junto con toda su familia. Supongo que se conocieron a través del deporte, pues Mariela era basquetbolista, integrante de la selección Tolima y Helmuth y sus hermanos unos entusiastas de los deportes, incluido el ciclismo y el basquetbol.
Los Levy habían huido de la Alemania nazi hacia 1938, llegando a Colombia, donde se establecieron en Palmira. Hacia 1941 llegaron a Ibagué, donde don Arthur Levy Levy (don Arturo) montó una panadería. En ella trabajaba también su esposa Gertrud, la siempre amable doña Gertrudis de mis recuerdos infantiles. Para 1948, la familia Levy tenía 2 establecimientos muy conocidos en Ibagué, el Centro Social en el Colegio San Simón de la tercera con 11 y el Bar Florida, prácticamente pasando la calle desde la panadería, donde eran famosos el pan, bizcochos y los ponqués.

Después del 9 de abril, que obligó el cierre del Bar Florida, don Arturo pensó en establecerse en el importante barrio de La Pola, donde construyó una gran sede, que se inauguró hacia 1953. Como gancho importante del nuevo establecimiento se incluyó en el menú el jamón de cordero, con el que comenzaron a prepararse los aún famosos sanduches del Centro Social.
El nuevo negocio, financiado por el BCH, funcionaba en la carrera Tercera con calle Tercera en La Pola, empleaba a 32 personas y tenía vehículos que atendían muchas de las poblaciones vecinas a Ibagué.
Recién llegado el Centro Social a La Pola, Marielita y Helmut decidieron casarse. Es famosa la foto del 2 enero de 1954, donde los recién casados salen de la la capilla de la Escuela Normal Nacional en la Carrera Quinta con Calle 30. Como muchas ocasiones religiosas en aquel pequeño Ibagué, la ceremonia se hizo con la bendición de monseñor Luis Felipe Jáuregui. Los Levy Quintero se instalaron en La Pola, donde nacieron Giselle, Erika y Helmut, los primeros hijos del matrimonio.
MIS RECUERDOS
Ya para esa época funcionaba el Liceo Val en Ibagué y Marielita era una de sus profesoras. No conozco si hubo una sede anterior, pero mis recuerdos sitúan al colegio en una vieja casa de la calle 10 con carrera cuarta, muy cerca de la Plaza de Bolivar y el Parque Murillo Toro. Allí me llevaron a comienzos de 1961, cuando mis papás decidieron radicarse en Ibagué. Humberto Niño, recién salido de la Armada Nacional, pediatra, quería hacer su carrera en Ibagué. Gloria Ballesteros, santandereana, con 2 hijos y esperando mellizos, estuvo de acuerdo.
Para un niño de 4 años, recién llegado a una nueva ciudad, la experiencia del colegio fue aterradora. El Liceo Val funcionaba a una cuadra de la casa de mis abuelos, era un colegio espectacular al que Cecilia Valbuena y Mariela Quintero le ponían amor y algo más, pero no me pude acomodar. Apenas llegaba Helena, la empleada de mis abuelos, a traerme las mediasnueves, me aferraba a sus piernas y lloraba y lloraba. Cecilita y Marielita llamaron a mis papás y les recomendaron esperar un año más. Toda la vida me ha perseguido el fantasma de haber perdido kinder en el Liceo Val, pero reconozco que fue una decisión sensata de dos buenas educadoras.
En algún momento del año 1961 nos mudamos a La Pola, al llamado Barrio Pabón Peláez. Recuerdo haber ido muchas veces al Centro Social de la tercera con tercera, junto con mis papás. En febrero de 1962, ya más aclimatado a Ibagué, volví al Liceo Val de la calle 10, donde estudié hasta 1964. La filosofía de Vida, Amor y Luz se aplicaba con toda la fuerza en el colegio, donde aparte de lo académico teníamos deporte, música, danzas y canto, todo bajo la dirección entusiasta de Marielita.
1965 fue un año de grandes cambios para todos nuestros conocidos en Ibagué. Mis papás y varios vecinos del Pabón Peláez compraron casas en un nuevo barrio, llamado en aquellos años Cadis (no Cadiz, como empezaron a llamarlo muchos años después). Cuando pensaban en que colegio meternos, se enteraron que el Liceo Val se trasladaba muy cerca a Cadis, así que seguimos en el colegio. Y para completar la alegría, el Centro Social se trasladaba desde La Pola para el nuevo barrio, a cinco minutos en bicicleta desde nuestra casa.
No sabíamos que la situación del Centro Social no era fácil. Dos descalabros económicos se sucedieron en línea, un asalto a un conductor del Centro Social en Anzoátegui, que no fue cubierto por el seguro, así como un gran incendio en el local de La Pola. Después de más de 20 años en Ibagué, don Arturo y doña Gertudris la veían difícil. Un ingeniero, me imagino que fue Carlos Mazuera, les ofreció un local en el nuevo barrio de Cadis y allí volvieron a comenzar. El éxito fue rotundo, pues los precedía la gran fama y calidad de sus productos.
Muy bien planeado, Cadis era un barrio que ofrecía una buena calidad de vida a profesionales jóvenes como mis papás. Todo el mundo se conocía, vivíamos la típica vida de los suburbios, todo el tiempo en la calle, las casas siempre abiertas, la felicidad plena. Ir al Centro Social en bicicleta era toda una aventura y Helmut, al frente del negocio, nos atendía como principes. Allí también estaban don Arturo y doña Gertudris, siempre muy bien puestos. Ibamos en bus al Liceo Val, que quedaba relativamente cerca, en una hermosa sede campestre donde hice segundo de primaria.
En aquel 1965, aparte de izadas de bandera y exámenes con presencia de los padres, protagonicé una pelea monumental con mi compañero del Liceo Val Fernando Vila (QEPD), a la llegada del bus del colegio. Después de 5 minutos de una pelea muy reñida, mi hermana Claudia hizo la diferencia. Le quitó los zapatos a Fernando y comenzó a golpearlo con ellos. Le dimos una muenda fenomenal. Marielita estaba aterrada, no sabía que hacer con 2 niños en semejante situación. Llevó la situación con mucho tacto y terminamos aquel año sin problemas.
En 1966 pasé a colegio grande, el Jiménez de Cisneros, pero siempre llevo con mucho cariño el recuerdo de mi primer colegio, donde aprendí tantas cosas. Marielita fue una gran educadora, como lo reconocen todos sus antiguos alumnos.
LA NATACIÓN
En los años 60s se completó la familia Levy Quintero. Llegaron Ingrid y Claudine. Helmut y Marielita se metieron de lleno en la natación, teniendo como sede primero el Club del Comercio de Ibagué y luego el mundo entero. Todos los hijos fueron buenos nadadores, pero Helmut hijo y Giselle se destacaron especialmente. Marielita era una buena madre de deportistas, apoyando y exigiendo a sus hijos, Erika incluida, a pesar de su condición de haber nacido con síndrome de Down. Helmut papá era un buen dirigente y aprovechaba su paso por la Voz del Tolima para difundir y fomentar el bienestar de la natación tolimense.
La gran ocasión de los IX Juegos Nacionales en Ibagué disparó a la natación tolimense. Helmut papá estuvo en el Comité Organizador, que construyó unas bellas piscinas, orgullo de nuestra ciudad por muchas décadas. Marielita estuvo al frente del joven equipo tolimense, que no podía pelear mucho frente al poderoso equipo del Valle del Cauca, comandado por Olga Lucía de Angulo (QEPD). Ya vendrían tiempos mejores, aprovechando la magnífica experiencia de esos Juegos.
Helmut Levy Quintero se convirtió en una gloria del deporte tolimense y la natación colombiana. Por más de una década, en los años 70s, dominó las pruebas de los 200 y los 400 metros combinados. Ganó muchas medallas de oro en su categoría a nivel nacional e internacional y participó en 123 competencias internacionales en todo el mundo, entre juegos centroamericanos, suramericanos y juegos olímpicos, participando en Montreal 1976 y Moscú 1980. Después de sus segundos olímpicos, decide retirarse en 1980.
Erika Levy también representó a Colombia, como abanderada y deportista en competencias de nadadores con síndrome de Down y siempre fue una persona feliz y querida. Marielita y Helmut la manejaron con inmenso afecto, al igual que a su hermana Arlette, también con síndrome de Down y quien murió muy joven. La muerte de Erika, en enero de 2017, fue un golpe duro para una familia que mucho se centraba en ella.
LOS ÚLTIMOS AÑOS
Cuando salí de Ibagué para la Escuela Naval de Cartagena en julio de 1973, los Levy Quintero estaban en un momento de gran apogeo. El Centro Social era el sitio de reunión de los adolescentes ibaguereños y funcionaba como un relojito. El Liceo Val funcionaba también muy bien, con Cecilita y Mariela al frente de la institución. Helmut brillaba en las piscinas de medio mundo y Giselle había dejado igualmente una estela de triunfos. Era el mundo ideal.
Ya no volví a vivir de tiempo completo en Ibagué. Volvía en vacaciones y siempre me daba vuelta por el Centro Social, donde Helmut me saludaba y me atendía con el mismo cariño de 1966. Con el tiempo Helmut hijo se convirtió en un buen periodista y un líder regional. El Liceo Val cambió de manos, cerrando un hermoso capítulo de buenas enseñanzas. En el 2011, cansados, Helmut y Marielita decidieron cerrar el Centro Social de Cadiz (ya se había españolizado el barrio). Concluía un largo camino, iniciado por don Arturo y doña Gertudris 70 años atrás. Helmut papá sigue ofreciendo el famoso jamón de cordero, que distribuye entre sus amigos y conocidos. Todavía soy fiel usuario y con cada bocado recuerdo aquellos bellos años.
En mayo de 2019, con ocasión de los noventa años de Mariela Quintero Mahecha de Levy, sus antiguos alumnos le hicieron un homenaje de reconocimiento a su gran trayectoria. Fue un momento lleno de alegría, pero también de mucha nostalgia. Fue reconocimiento y a la vez despedida. Una gran mujer, que disfrutó ese día con profunda alegría. Ocho meses después, esos mismos alumnos, acompañados por Ibagué entero, despedían a Marielita en su viaje a la inmortalidad.
domingo, febrero 26, 2017
100 años de historia de la Gobernación del Tolima
El edificio de la Gobernación del Tolima ha estado en el mismo sitio de la ciudad de Ibagué desde 1886, cuando se creó el Departamento del Tolima, en el modelo de gobierno centralista de Rafael Nuñez. He querido preparar este post con la intención de hacer un pequeño recuento de estos 130 años de historia de uno de los sitios más tradicionales para cualquier ibaguereño: La Gobernación, junto al Parque Murillo Toro y el famoso palo de mango, hacen parte de la memoria colectiva de nuestra ciudad y nuestro departamento.
LA CASA DE 1886
LA CASA DE 1886
En 1886, el primer gobernador del Tolima, General Manuel Casabianca, compró una casa frente a la plazuela de Santo Domingo, entre la catedral y la casa esquinera de la Carrera 3 con Calle 11, en donde funcionaría la Gobernación del Tolima. El gobierno compró la construcción, pero careció de dinero para remodelarla o construir una sede que pudiera resolver todas las necesidades administrativas del nuevo ente territorial. Ibagué era entonces una ciudad de paso en el Camino del Quindío, entre Bogotá y Cartago. Casabianca donó una gran cantidad de muebles para el funcionamiento de la casa, que se "perdieron" posteriormente, como lo consignaré en esta crónica.
La plazoleta de Santo Domingo estaba situada muy cerca de la Plaza Mayor de Ibagué y de su iglesia, que más tarde se convertiría en la Catedral de la ciudad.
LA REMODELACIÓN DE 1903
Para 1903 la ciudad había duplicado su tamaño y su importancia. La sede administrativa de la Gobernación se quedó pequeña y el gobernador Antonio Gutiérrez debió adelantar una primera remodelación. El propósito de este post no es precisar la técnica arquitectónica ni los detalles de la remodelación, pero existe un muy buen documento del profesor Andrés Francel que describe muy bien estos aspectos técnicos: VER DOCUMENTO ANDRES FRANCEL
De acuerdo a Francel, se realizó la remodelación del edificio de la gobernación, consistente en el "bordado" de su fachada, mediante el adosamiento de molduras y pilastras para implementar el historicismo característico de comienzos del siglo XX. Esta técnica de actualización fue consecuencia de la carencia de dinero, pero buscando el concepto de "embellecimiento" urbano. De acuerdo a Francel esta remodelación significó, desde su realización, tanto un avance como una insatisfacción por la imposibilidad de realizar las obras arquitectónicas con las características ideales.
LA GOBERNACIÓN EN 1918
Seguramente hay fotos anteriores a 1918, pero en ese año la Gobernación ya remodelada quedó registrada en el monumental Libro Azul de Colombia que se imprimió en ese momento. Se destaca la entrada al edificio, donde se aprecia un escudo de Colombia. Los balcones del segundo piso están cerrados en esta foto, tomada desde la calle 10A, cerca de la reja del Parque Murillo Toro. En total, en el segundo piso habían 9 balcones, mientras que en el primero había una entrada principal, junto a 8 marcos de oficinas, cada uno de ellos adornado por un arco.
En ese mismo año 1918, el viajero Rufino Gutiérrez describía así el edificio:
"La casa de la Gobernación es un edificio grande de dos pisos, cómodo, de buena construcción, que ha sido notablemente ampliado por el actual gobernador con un segundo tramo, y no está mal paramentado; pero en algunas de las oficinas encontré poco aseo, y en los muros de los claustros han pintado por vía de adorno unos paisajes que apenas estarían bien en una chichería. El salón de Sesiones de la Asamblea; construido por el mismo Gobernador, es amplio, cómodo y tiene buen mobiliario. Uno de los anteriores Gobernadores, creo que el General Casabianca, introdujo lujoso mobiliario para las oficinas de la Gobernación, y de eso no queda nada, porque con posterioridad se lo apropiaron algunos empleados, y no de los de menor categoría."
Como ven, ya en aquellos días existían empleados que se apropiaban de los bienes públicos sin ningún pudor.
Hacia 1920 fue tomada esta segunda foto, donde se observan los 9 arcos de adorno del primer piso, así como los balcones del segundo piso. Se alcanza a apreciar el arco de entrada al Parque Murillo Toro y el famoso mango de Ibagué. También, en primer plano a la izquierda, la casa blanca vecina a la Gobernación.
Un año después de tomada esta segunda foto, fue publicada una de las fotos más lindas de esa época en Ibagué, en frente del edificio de la Gobernación, que permite observar en detalle la entrada al Parque Murillo Toro.
LA GOBERNACIÓN A FINALES DE LOS AÑOS 20
Hacia 1928 el Parque Murillo Toro había perdido sus rejas y el bello arco de entrada, traído según algunos desde Francia. El edificio de la Gobernación seguía igual. En esta tercera foto se aprecian 4 balcones del segundo piso, 2 de ellos abiertos. Se aprecian 4 arcos del primer piso.
Esta cuarta foto, fechada en1929 muestra casi todo el edificio. Se observan los 4 balcones izquierdos, el escudo central, más 3 balcones del lado derecho. Se reconocen 8 arcos en el primer piso, incluido el que está encima de la puerta principal. Como veremos, ya el edificio era pequeño para las necesidades del Departamento.
Esta quinta foto, también de 1929, muestra un gran acercamiento al edificio. Los 9 balcones, los 9 arcos, la puerta principal, los detalles del ladrillo, etc., son claramente apreciables en esta foto propiedad del Banco de la República.
LA REMODELACIÓN DE 1930
Las insatisfacciones que quedaron en la remodelación de 1903, originaron una gran reforma, el tercer edificio según Francel, construido en 1930 por el arquitecto Helí Moreno Otero, con un enfoque neoclásico. Se cambió la fachada de ladrillo, se modificaron los 9 balcones del segundo piso, se incluyó un gran escudo nacional. Se modificaron totalmente los marcos del primer piso. Sobre la base del edificio viejo, Moreno Otero hizo un notable cambio, que fue registrado por el fotógrafo Camacho Ponce en esta buena fotografía.
En esta foto de 1936, se aprecia el conjunto del edificio de la Gobernación, el Parque Murillo Toro, el palo de mango y la construcción vecina, donde funcionaba, entre otros, el Circulo Social de Ibagué.
A comienzos de los años 50, la Gobernación se mantenía en muy buen estado, pero la ciudad seguía creciendo y las necesidades de espacio eran muy grandes. La violencia política había llevado a muchas familias desde el campo hacia Ibagué y cada vez era más inminente una expansión del edificio. Así lucía la Gobernación en 1952:
LA DEMOLICIÓN DE UN EDIFICIO HISTÓRICO
Con la llegada de Gustavo Rojas Pinilla al poder, en medio de una bonanza cafetera importante, se dio un frenesí de obras públicas como muy pocas veces en nuestra historia. Ibagué no fue la excepción. El nuevo gobernador, César Cuéllar Velandia, junto con su secretario de obras, Bernardo Tello, autorizaron la construcción de un nuevo edificio para la Gobernación, a mediados de 1954.
Para ello, se utilizaron los terrenos de la vieja gobernación, la casa vecina de dos plantas donde funcionaba el Café Niza y los terrenos de las casas que habían sido de Jose María Cuervo y las hermanas Grillo, sobre la actual carrera segunda. El contrato de construcción del nuevo edificio fue desarrollado por la firma Martínez Cárdenas y Cía, de Bogotá, en un plazo de 20 meses con un costo de 5.8 millones de la época. Se construyeron 14600 m2.
En octubre de 1954 comenzó a caer una preciosa parte de la historia arquitectónica de Ibagué. Para enero de 1955, no quedaba nada del viejo edificio.
EL ACTUAL EDIFICIO
Hacia mediados de 1958 fue inaugurado el nuevo edificio de la Gobernación del Tolima, por el gobernador Dario Echandía. El edificio sigue funcionado hoy en día, sin muchos cambios respecto a 60 años atrás. El edificio fue pensado con generosidad, aún hoy en día con todo el crecimiento de la burocracia sigue sin llenarse totalmente. Dice Andrés Francel:
"Al edificio se le han realizado algunas remodelaciones para instalar el Centro de Convenciones Alfonso López Pumarejo y sus salones anexos, con lo cual quedó desvirtuada la presencia de una planta libre en los planos originales y se reemplazó por la necesidad de un escenario para eventos multitudinarios que no fueron contemplados en 1954. Ha presentado sub utilización de su superficie por lo cual se ha pensado en arrendar algunos pisos para rentabilizarlos, lo cual evidencia enfoques diferentes entre las medidas mínimas para los espacios programados en 1954 y los requerimientos contemporáneos. Sin embargo, se han aprobado recursos para su reforzamiento estructural y se ha desarrollado una jornada para su embellecimiento en el cual han participado los funcionarios de la entidad, de lo que se deduce la vigencia del edificio como símbolo local, a pesar de las diferencias conceptuales entre el momento de su construcción y la actualidad."
RECONOCIMIENTO: Casi la totalidad de las fotografías usadas en esta crónica han sido tomadas del grupo de Facebook Fotografías Antiguas y Personajes del Tolima. He usado como fuentes algunos artículos escritos por Hernando Bonilla Mesa y Andrés Francel.
viernes, enero 23, 2015
Tolimenses en la Junta Militar de Gobierno
Dos tolimenses fueron integrantes de la Junta Militar de Gobierno de 1957. Deogracias Fonseca y Gabriel Paris eran parte de los llamados quíntuples.
Deogracias Fonseca Espinosa, a la derecha de la foto. Militar y estadista tolimense (Ibagué, marzo 21 de 1908), miembro de la Junta Militar de gobierno que remplazó al general Gustavo Rojas Pinilla, entre el 10 de mayo de 1957 y el 7 de agosto de 1958. Hijo de Jesús Fonseca Camargo y Erisinda Espinosa Espinosa. Estudió en el colegio de San Luis Gonzaga y San Simón de Ibagué, graduándose en este último como bachiller. Casado con Ana María Iragorri Castro, tuvieron 10 hijos. Comandante de las Fuerzas de Policía de Colombia y miembro de la Junta Militar de Gobierno. Se retiró por voluntad propia al entregar el poder al presidente Alberto Lleras el 7 de agosto de 1958. Murió en El Salado (Valle del Cauca), el 25 de marzo de 2006.
El general Gabriel Paris, en el centro de la foto, nació en Ibagué, el 8 de marzo de 1910. Hijo de Alberto París Montalvo e Isabel Gordillo Díaz, adelantó estudios en la escuela de varones de Ibagué y en el colegio San Simón, se graduó como bachiller en la Escuela Militar. A los 29 años se casó con María Felisa Quevedo París, matrimonio del que tuvo cuatro hijos: Gabriel, Jaime, Gloria y Ligia. Presidió la Junta Militar de Gobierno por poco más de un año. En agosto de 1958 el general París se retiró del servicio activo y le entregó la primera magistratura a Lleras Camargo y se dedicó a su vida privada. Residía en su finca ‘El Recreo' en la vereda El Topacio en Flandes. Murió el 21 de marzo de 2008 en Girardot.
La foto de abajo fue tomada el 17 de mayo de 1957. En su primera alocución pública después de asumir el poder, el general tolimense Gabriel Paris Gordillo se dirige a todos los colombianos a través de la televisión, para anunciar el programa de gobierno de la Junta Militar que asumió el poder el 10 de mayo de 1957, ante la caída del gobierno de Gustavo Rojas Pinilla. Tenía 47 años en ese momento.
Pepe Cáceres y Picasso
Foto de dos grandes figuras hacia 1959. El torero tolimense Pepe Cáceres en compañía del pintor Pablo Picasso. El gran pintor le regaló al torero un cuadro con una dedicatoria que decía " A Pepe Cáceres, de su gran amigo Picasso"
Hemingway y Pepe Cáceres
Dos inmensas leyendas en esta foto de 1959. El torero tolimense Pepe Cáceres junto al escritor norteamericano Ernest Hemingway.
jueves, agosto 28, 2014
60 años en Colombia
El 13 de octubre de 1954 se inauguró en Belencito, Boyacá, el más grande proyecto industrial de la época, el alto horno de la Siderúrgica Acerías Paz del Rio. Con asistencia del presidente Gustavo Rojas Pinilla, 2000 invitados especiales venidos de varias partes de Colombia y del exterior, 5000 trabajadores del montaje y miles de habitantes de la zona, se inició formalmente este proyecto, que venía construyéndose desde hacía 8 años. La gran celebración fue interrumpida a mitad del discurso de Rojas Pinilla, pues se desató el más grande aguacero que se recuerde en la historia de Boyacá. Cuando terminó de hablar el dictador, solo quedaban en la plaza algunos pocos invitados, que soportaban con valentía el aguacero.
Dentro de los trabajadores que estaban en ese histórico momento del acto de inauguración, se encontraba el ingeniero francés André Ronco, en compañía de su joven esposa Jane Rateau, sus hijas Annie (7 años), Josiane (4 años) y un bebé de 6 meses, Hugues. El ingeniero Ronco había llegado en noviembre de 1953 a revisar las últimas fases del montaje de la planta y había traído a su familia a Colombia a fines de agosto de 1954. Era uno de los 800 técnicos franceses que estaban en Belencito trabajando para poner a punto Acerías Paz del Río. Como muchos de ellos, André Ronco terminó quedándose en nuestro país, formando una gran familia.
LOS FRANCESES DE BELENCITO
Desde 1938 se comenzó a pensar en la posibilidad de aprovechar las inmensas minas de hierro existentes cerca de Sogamoso, en Boyacá. En 1945 el gobierno de Lleras Camargo autorizó la emisión de bonos para hacer los estudios del proyecto de una gran siderúrgica. En 1949 se formó un comité de financiación presidido por Alberto Jaramillo Ferro, que fue escogido como primer presidente de la Siderúrgica. Jaramillo Ferro analizó fríamente los números y llegó a la conclusión que con recursos locales tardaría 40 años en desarrollar el proyecto. Salió entonces al exterior a buscar la financiación.
Después de recorrer medio mundo buscando recursos, Jaramillo Ferro convenció a Le Banque de París et des Pays Bas para que concediera un empréstito de 25 millones de dólares a la empresa Paz de Río. Los franceses aceptaron, siempre y cuando el montaje de la planta fuera hecho por compañías francesas. Un total de nueve compañías francesas manejaron diversos aspectos del montaje, que dio empleo en algunos momentos hasta 8000 personas.
En 1950 Belencito era un pequeño paraje, con unos pocos habitantes. En el curso de 2 años creció de manera impresionante, para poder alojar a todo el personal que llegaba de Francia, de México, de Alemania, de todos los rincones de Boyacá. Los hoteles de Sogamoso pasaron de cobrar 7 pesos la noche en 1950 a 50 pesos en el frenesí de 1954. Se creó un barrio francés, que ocupaba la mitad de Belencito. Allí se estableció un buen restaurante francés, donde por dos pesos podían comer desde los costosos ingenieros especializados, hasta los fornidos y elementales obreros traídos desde Francia para manejar la planta generadora de energía. Se celebraba allí el 14 de julio y se comentaban las noticias de Francia con la misma pasión que en Paris. Contaba el joven periodista Gabriel García Márquez en 1954 lo siguiente:
"Los franceses de Belencito no han retrocedido con el cambio ni un milímetro en su personalidad. Han aprendido español, para entenderse con los colombianos que no se han tomado la molestia de aprender francés, pero dentro de su barrio viven enteramente como vivirían en Francia. Toman vino y leen, junto al hogar crepitante, periódicos de París con informaciones y comentarios de la política francesa. La paz de Indochina fue recibida en Belencito lo mismo que en cualquier poblado de la provincia francesa. El 14 de julio, desde hace cinco años, se celebra en las calles de esa ciudad colombiana como en las calles de cualquier ciudad de Francia.
-Como católicos son ejemplares-, dice el Padre Abella, el alto, moreno y vigoroso cura parroquial que se ha visto precisado a ejercitar su francés para entenderse adecuadamente con sus nuevos e insólitos feligreses. Igual cosa ha hecho el maestro de la escuela, un cordial boyacense que dicta clases en su idioma a un turbulento grupo de chiquillos franceses."
LA LLEGADA DE LOS RONCO
André Ronco llegó en noviembre de 1953 a Belencito, dejando a su familia en Francia. Cuando ya quedó claro que el proyecto saldría adelante y que sus servicios profesionales serían necesitados durante varios años, coordinó el traslado de su familia a Colombia. La fecha convenida para la llegada era el 9 de agosto de 1954. En esa época el trayecto de Francia a Colombia se hacia a través de aviones L-749 Constellation de Avianca, que cubrían el trayecto Hamburgo - Paris - Madrid- Nueva York - Barranquilla - Bogotá, con varias paradas técnicas en el trayecto.
Por alguna razón, Jane Rateau perdió el vuelo en Paris aquel 9 de agosto, sin poder informar de la noticia a André, pues el ya estaba viajando de Belencito a Bogotá, para recibir a su familia en el aeródromo de Techo. La angustia del ingeniero Ronco fue muy grande, pues al llegar a Techo le informaron que el avión donde viajaba su familia se había estrellado en las islas Azores, pereciendo todos sus ocupantes. Solo se supo que no habían viajado cuando la lista de pasajeros fue publicada un día después.
Se coordinó una nueva fecha para el 28 de agosto de 1954. Sin embargo, en agosto 23 otro desastre aéreo sacudía los periódicos: Un cuatrimotor de la KLM, que viajaba de Nueva York a Amsterdam cayó en el Mar del Norte, pereciendo sus 21 ocupantes. Los esposos Ronco hablaron y tomaron la decisión de mantener el viaje. Jane y sus 3 hijos, bebé incluido, acometieron el largo viaje, que tomaba 22 horas desde Paris. Hoy hace 60 años exactamente, la familia Ronco llegó a Colombia.
Para aclimatar a la familia, André los alojó en el moderno y recién inaugurado Hotel Tequendama, situado en medio de la nueva zona de desarrollo del centro internacional de Bogotá. Colombia estaba viviendo una bonanza cafetera sin precedentes, había construcción y progreso por todos lados. Viajaron luego a Belencito y seguramente Annie y Josiane formaban parte del alegre grupo de chiquillos franceses que García Márquez conoció en octubre de 1954 en Belencito.
Hoy 60 años después, tengo la fortuna de conocer a Josiane, única sobreviviente de los Ronco que llegaron a Colombia y decidieron hacer de nuestro país su segunda patria. Josiane se casó en Colombia, tuvo a Jacqueline y Lilian, cuatro nietos y es orgullosamente colombiana. Este es un pequeño homenaje a aquellos franceses que legaron una gran obra a nuestro país y que nos dejaron su huella, su sangre, sus muertos y sus hijos.
sábado, julio 19, 2014
Ethel, un maravilloso documental sobre la era Kennedy
Tuve la oportunidad de ver esta tarde el maravilloso documental "Ethel", realizado en 2012 sobre la vida de Ethel Skakel, viuda de Robert Kennedy. Este retrato personal, narrado por Rory, la hija póstuma de Robert, incluye conversaciones con Ethel Kennedy y sus hijos Kathleen, Joe, Bobby, Courtney, Kerry, Chris y Max. El documental se extiende desde la infancia de Ethel, su noviazgo y matrimonio, la vida que compartió con Robert Kennedy y los años siguientes a su muerte, cuando ella debió criar sola a sus 11 hijos. "Ethel" es la primera película sobre los Kennedy completamente realizada desde dentro de la familia.
Nacida el 11 de abril de 1928 en Chicago, ahora de 86 años, Ethel es descrita por una de sus hijas como "la persona más ferozmente competitiva que he conocido."
En este documental, ella relata sus recuerdos de muchos de los acontecimientos de su vida, especialmente entre 1946 y 1968, el año del asesinato de Bobby Kennedy.
Teniendo en cuenta la participación de los Kennedy en muchos de los acontecimientos fundamentales de los años 50s y 60s, el contexto del documental es enorme, pasando desde las audiencias de McCarthy y el movimiento de derechos civiles, Vietnam y el movimiento contra la guerra, los asesinatos de John F. Kennedy, Martin Luther King Jr. y Robert Kennedy, incluyendo no solo el punto de vista de los mayores, sino de los hijos de Robert y Ethel, que participaron desde niños en las actividades políticas de la familia.
En este documental, ella relata sus recuerdos de muchos de los acontecimientos de su vida, especialmente entre 1946 y 1968, el año del asesinato de Bobby Kennedy.
Teniendo en cuenta la participación de los Kennedy en muchos de los acontecimientos fundamentales de los años 50s y 60s, el contexto del documental es enorme, pasando desde las audiencias de McCarthy y el movimiento de derechos civiles, Vietnam y el movimiento contra la guerra, los asesinatos de John F. Kennedy, Martin Luther King Jr. y Robert Kennedy, incluyendo no solo el punto de vista de los mayores, sino de los hijos de Robert y Ethel, que participaron desde niños en las actividades políticas de la familia.
"Ethel " incluye espectaculares películas caseras y docenas de fotos personales, trazando la vida de la pareja de irlandeses católicos Ethel Skakel y Robert Kennedy, quienes se casaron en 1950 y formaron una familia con 11 hijos, "99 meses de embarazo", como señalan sus hijos en el documental. Es un documental muy bien realizado, que vale la pena ver. Muestra el porqué la mayoría de los hijos de Bobby y Kennedy se dedicaron a realizar obras sociales, siguiendo el ejemplo de servicio social de sus dos padres.
Búsquenlo en la programación de HBO, se los recomiendo sin duda alguna.
lunes, julio 07, 2014
Alfredo Di Stefano
Murió hoy en Madrid el legendario jugador Alfredo Di Stéfano. Di Stéfano nació el 4 de julio de 1926 en el distrito bonaerense de Barracas, empezó su carrera en River Plate en 1943, a los 17 años, y debutó el 15 de julio de 1945 frente al Atlético Huracán, al que sería cedido un año después. Volvió a River en 1947, donde fue campeón y goleador del torneo.
La huelga de futbolistas en Argentina en 1948 obligó a Di Stéfano y otros jugadores a buscar nuevos horizontes. Pedernera encabezó el grupo, negociando con Alfonso Senior, presidente de Millonarios, para venir a jugar a Colombia. El precio acordado por un espectacular grupo de jugadores fue el siguiente: cada uno de ellos recibiría 4000 dólares de prima a la firma de su contrato y un sueldo de 1000 pesos colombianos, alrededor de 400 dólares por mes. Senior convenció a la Junta Directiva de Millonarios, apoyado por Carlos Arturo Valderrama Castillo y trajo primero a Pedernera y luego al resto de jugadores.
Pedernera se presentó de civil a un partido Millonarios contra Boca Juniors de Cali. La sola presencia del jugador trajo tanto público, que con la recaudación se pagó la prima de varios de ellos. Di Stéfano llegó unas semanas más tarde, con Néstor Rossi y el formidable arquero Julio Adolfo Cozzi. Los cronistas de la época llamaron al equipo el «Ballet Azul», y a Di Stéfano, la «Saeta Rubia». En aquellos comienzos de los años 50s Millonarios llegó a ser el mejor equipo del mundo.
En 1952, Alfredo Di Stéfano era un jugador poco conocido en Europa. Su carta de presentación fue el torneo triangular conmemorativo del medio siglo de vida del Real Madrid en el que, además, participó el Norrköping sueco. Santiago Bernabéu se quedó prendado del futbolista el 30 de marzo de 1952, cuando Millonarios venció 4-2 al Real Madrid en el Estadio de Chamartín, ante 70000 maravillados espectadores. Bernabéu dijo: «Quiero a ese argentino». Le ganó de mano a otros 4 presidentes de clubes que querían a Alfredo, entonces de 25 años.
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| Di Stéfano campeón en Millonarios. En la primera fila, tercero a la izquierda de la foto. |
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| Millonarios campeón 1951. Di Stéfano, parado, segundo a la izquierda de la foto |
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| Di Stéfano en Millonarios. Parado, segundo a la izquierda de la foto |
En el Real Madrid hizo una impresionante carrera. Jugó once temporadas, anotando 307 goles en 403 partidos oficiales, con veintidós trofeos oficiales, incluyendo 5 Copas de Europa consecutivas y un Torneo Intercontinental de Clubes. Se nacionalizó español y jugó 31 partidos con la camiseta roja, siendo el máximo goleador hasta cuando fue desplazado por Emilio Butragueño.
En su carrera como técnico consiguió un Campeonato Nacional y una Copa Argentina con Boca Juniors, un Campeonato Nacional con River Plate, una Liga española y una Recopa de Europa con el Valencia y una Supercopa de España con el Real Madrid. Una carrera grande, que paradójicamente no incluyó mundiales de fútbol.
La larga y legendaria vida del maestro Di Stéfano merece una crónica más larga. Hoy, solo hago un pequeño homenaje a uno de los grandes futbolistas de la historia.
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